jueves, 4 de agosto de 2016

Loading Residencia

¡¡Muy buenos días a todos!! Sé que he estado muy muy desaparecida últimamente y es que el comienzo de la Residencia lo absorbe todo. Ahora que ya estoy asentada y con las emociones más en calma, os puedo decir dónde estoy finalmente: Hospital Universitario de Móstoles. Y no, no es el nuevo ese que se ve por la carretera que parece un ovni, es el antiguo, el de toda la vida, que está dentro de la ciudad.

¿Por qué elegí Móstoles? (o Mordor, como lo llamo yo).
-Un día de AC a la semana y posibilidad de un día tener turno de tarde (y la mañana libre, por tanto).
-Tradición Sistémica muy fuerte: escuela Estratégica, de Milán...
-UTCA en la que estamos todos los años haciendo parte de la AC y en la que podemos rotar también.
-No ponen problemas a la hora de elegir rotación específica y externa.
-Hospital pequeño y muy familiar donde Psicología Clínica y Psiquiatría están compenetrados y se respetan mutuamente, aunque con funciones diferenciadas.
-Docencia propia (es el único del Sur de Madrid).
-Un sólo PIR por año.
-Porque me lo dijeron "las tripas" (gracias Clara por el consejo).

A algunxs, habrá cosas que les parezcan un inconveniente más que una ventaja. Yo creo que si seguís vuestros propios criterios, cualquier elección será la buena. Y hacedme caso con que os plantearéis más de una vez si estás haciendo lo correcto y dudaréis mucho mucho. Tendréis que aprender a manejar la disonancia cognitiva y dejaros guiar por vuestro instinto. Creo sinceramente que no hay ninguna elección perfecta ni ninguna horrible ni descabellada. Al final, todos los residentes estamos contentos y hacemos piña con los compañeros y, al mismo tiempo, nos quejamos y en el día a día, empezamos a ver "esas cositas" que no te agradan, que te ponen nervioso, que te amargan un poquito la existencia.

Una de las cosas que más agradecí cuando fui en mi tour de visitas hospitalarias antes de la elección, fueron aquellos residentes que hablaron abierta y sinceramente sobre su experiencia, con lo bueno lo malo. Por un lado, te hace ver y plantearte cuestiones en las que no habías reparado y que quizás, son más importantes al final en el día a día que en sí el número de meses que rotes por el CAID. Por otro lado, te da la tranquilidad de que, elijas lo que elijas o te toque lo que te toque, siempre habrá cosas buenas y malas. No existe el hospital ideal, la formación perfecta y tampoco hay un lugar en el que se conjuren los planetas y todo sea horrible.

De momento, puedo decir que estoy muy contenta con mi elección. Sí, me pilla lejísimos de casa y eso se nota en el día a día (y sí, podría haber elegido uno mucho más cerquita, ejem) y los días de AC como en 15 minutos porque a veces resulta imposible compaginarlo todo; sí, nos tenemos que "pelear" por los despachos y no hay protocolos sobre nada, en realidad. Pero mis compañeros (tanto los co-R de todas las especialidades como los R mayores de Psicología Clínica y de Psiquiatría) son geniales, muy amigables, nos acogen y cuidan, hacemos piña, nos orientan. Mi queridísima R2 me va salvando el día en mil detalles de los que no tienes ni idea antes de empezar (papeleos varios, cómo hablar con no sé quién sobre no sé qué, horarios, estrategias, apoyo emocional...).

También os puedo decir que todo lo que estáis estudiando, SÍ sirve para algo. De verdad, además de daros sensación de seguridad y percepción de control, los conocimientos que estáis adquiriendo (muchísimos, sí...) poco a poco irán emergiendo cuando veáis a los pacientes y os ayudarán a conectar cosas. Pero, siento deciros, aunque ya os lo imagináis y lo habréis percibido si habéis tenido contacto ya con pacientes, que eso no lo es todo. Cuando se te encoge el corazón en el pecho, cuando una corriente eléctrica te atraviesa, cuando la fascinación te hace abrir los ojos, cuando la impotencia anida en ti... ves que hay algo imperceptible en la consulta, en la relación terapéutica, que jamás se podrá describir con palabras ni plasmar en un libro.

 Y aquí estoy de momento, en este camino de emociones y altibajos, de descubrimientos y estratagemas, de transferencia y contratransferencia, de dolor y gratitud, de encuadre y cariño.

Os mantendré informados :)

jueves, 10 de marzo de 2016

A la tercera va la vencida.

Aunque siempre he odiado que me dijesen eso de "a la tercera va la vencida" porque no sé de dónde viene y porque, respecto al PIR, nunca se sabe.. en mi caso, se ha cumplido. Como cada año, vengo a contaros aquí mi experiencia (¡última!) con respecto al estudio del PIR, materiales, academias y demás. Voy a intentar no repetir lo dicho en anteriores entradas y centrarme en lo que realmente ha cambiado este año.

Como algunos ya sabéis, el año pasado me quedé "cerca" de la tan ansiada plaza. Estudié por primera vez por manuales originales, abarqué mucho y mejoré muchísimo en un año. Sentí que de verdad empezaba a dominar lo que era el "temario" (aunque no exista como tal) y que relacionaba unos conceptos con otros. El examen lo hice muuuy rápido (en 3 horas), en mi línea general, arriesgué como me había propuesto y no me lo repasé demasiado (mal mal mal). Este año, esa era una de mis metas a cambiar.

El año pasado me había propuesto tener más de 190 aciertos y menos de 3 en blanco porque, ilusa de mí, pensé que eso me daría la plaza. Así que mientras iba haciendo el examen y comprobaba que perfectamente tenía 180 y pico preguntas "seguras", me relajé y me puse contenta pensando "voy a tener plaza". Craso error. Nadie se imaginaba que el año pasado las notas pudieran a llegar a ser tan altas. De modo que me quedé la número 204 con 194 aciertos y 3 en blanco. Había obtenido aquello que me planteé, pero no fue suficiente.

Con este panorama y viendo que se podía repetir un año más y que tenía que ir aún más a por la excelencia, me planteé un nuevo objetivo: más de 200 aciertos y menos de 3 en blanco. Y lo he conseguido: 203 aciertos y 2 en blanco. Pero este año las notas han sido aún más altas que el año anterior (en serio, compis, rozáis la perfección) de modo que mi consejo es NO os fiéis, que no os dejéis cosas (importantes) sin mirar. Una de las primeras cosas que aprendes estudiando el PIR es que no se puede abarcar todo, que el temario es abierto y hay que rentabilizar el tiempo y las materias y tener primero una base muy asegurada sobre la cual construir. A pesar de ello y teniendo en cuenta que no podéis leeros todos los manuales del mundo ni saberos cada punto y coma, sí que os recomiendo que os fijéis en aquello que flaqueáis y le pongáis ahínco. En mi caso y como he dicho aquí alguna vez, mis lacras han sido (entre otras): Evaluación (en general, los tests y en particular, las escalas Weschler y demás), edades de Evolutiva, teorías de Diferencial y Personalidad, el tema de Psicopatología de alteraciones de la conciencia (no sé por qué pero me bailaban los conceptos en la cabeza a la hora de leer el examen aunque en principio luego sí que me los supiese), teorías de la atención de Básica... Y fueron fallos que el año anterior, me pasaron factura (en dos años no había conseguido acertar una maldita pregunta del WAIS y compañía). Así que me dijo: NO, no te puede volver a pasar lo mismo. De modo que este año, he ido muuuuuuuuuucho más despacio (sin seguir ningún planing de academia). Empecé a estudiar en torno a finales de abril y releyendo una y otra vez cosas que "me sabía" o que "bah, ya me lo miraré". Me cuesta horrores leer despacio, de modo que ha sido todo un reto. Además, sentía que iba por detrás del ritmo de otros compañeros míos y que no le echaba tantas horas diarias (estudiaba a lo mejor 4-5 horas) y que se me iban a acumular áreas al final. Sin embargo, no ha sido así porque al haber estudiado de otra forma (que a mí particularmente me sirve más), luego no tenía que volver a repasarme tantas cosas y tenía muy claro aquello que me tenía que volver a mirar o no (esta es la parte de retanbilizar el tiempo).

Volví a apuntarme a FOCO pero en este caso, a la modalidad A distancia (a la cual sólo pueden acceder antiguos alumnos) que básicamente te deja acceso a la página de FOCO y a los apuntes y a los simulacros, así como el derecho a tener un/a tutor/a. No sentía que necesitase más clases (sobre todo online que ni siquiera te motiva el hecho de tener compañeros ni puedes hacer preguntas en tiempo real). Pero no he seguido mucho las "indicaciones" o "recomendaciones" acerca del tiempo a dedicar a cada parte del temario. Vosotros sois quienes mejor os conocéis y si podéis estructuraros vosotros mismos, a los que ya os habéis presentado más veces, os lo recomiendo.

Aquello que más he cambiado este año  ha sido lo que yo denomino "integrar áreas y conocimientos". Yo no lo veo mucho sentido, tendiendo ya un bagaje previo, a estudiar una cosa detrás de la otra. De modo que aquello que se me quedaba "colgando" (no sé, historia de la Psicopatología por ejemplo) sí que me lo estudiaba como tal, pero en otras cosas, he ido con varias áreas en paralelo. Me explico. Si me estoy estudiando en Psicopatología el tema de "Ansiedad", me miraba las teorías,  los criterios DSM-CIE, los fármacos y las bases de trastornos mentales, infantil y tratamientos. ¿El problema de esto? Hay momentos en que sientes que no acabas nunca, que no abarcas, que no avanzas. Pero la realidad es que, al menos a mí, me ha servido muchísimo. Y conforme iba avanzando, cada vez veía que se podían relacionar más cosas y una duda me llevaba a la otra y al final, me había repasado más  de lo que pensaba en un principio. Hay que tener cuidado con no "perderse" tampoco en ello, así que os aconsejo que intentéis haceros esquema "por días" (dejando un margen al "error" del día que no te cunde o que estás cansado o te surge un imprevisto, ya escribí una entrada sobre ¿"y qué pasa si descanso un día que no estaba previsto?").

Así que no he seguido el método de 3-4 vueltas. Hay cosas que me he podido mirar 5 veces, otras 20 y otras, 2. Aquellas cosas que, como he dicho, ya sabía que me costaban más, tendía a mirármelas cada poco tiempo y me empeñé en que no volvería a fallar lo mismo una y otra vez. Me negaba a ello. Si del primer al segundo año había conseguido avanzar tanto, ahora no me iba a permitir estancarme (una sensación que se tiene cuando ya se adquiere cierto nivel de conocimientos, como una "asíntota" que ya no te permite avanzar más o muy poco). Le dediqué mucho más tiempo del planeado a estudiar las escalas, mi novio me las preguntó una y otra y otra vez... (se merece una medalla). Pero, no ha sido cuestión de echarle muchas horas al día. No soy una persona para nada sistemática, no me siento 8 horas frente a la mesa ni cumplo mis planes a rajatabla. Más bien, lo contrario. Por diferentes motivos, nunca he podido dedicarme plenamente a ello como otras personas y ningún año he estado sólo en exclusiva con el PIR (el primer año, me hice el curso de Experimentación en el Hospital La Paz, he estado en una asociación presentando proyectos y el año pasado, tras el examen, me hice un curso de varios meses y en octubre, comencé el máster y en noviembre, las prácticas). Los simulacros sí los he hecho todos e intentando dedicarles más tiempo (como os he dicho, este siempre ha sido uno de mis fallos) y también las preguntas de Foropir (apuntando siempre siempre los fallos). Y como he dedicado más tiempo a las áreas, me hice unas libretas a mano muy trabajadas, ordenadas y coloridas de: Psicopatología, Evaluación, Tratamientos, Personalidad y Diferencial. Y he seguido utilizando los power point de FOCO y algunos esquemas de clase de CEDE de cuando fui al curso presencial. Pero también os comento que NO es cuestión de coger materiales de todas y absolutamente todas las academias, libros de resúmenes de todo tipo, esquemas de todos los compañeros y tal.. En mi caso, este material ya lo tenía trabajado de antes y me ahorraba mucho trabajo de cara a mirarme otra vez manuales (aunque algunos me los haya vuelto a estudiar con mayor profundidad como he dicho). En Foropir hay algunos resúmenes de compañeros que están muy bien pero NO os bajéis todos, seleccionad.

En cuanto a los manuales, os comento (los resúmenes y esquemas son de los manuales):

-Psicopatología: Belloch de nuevo+resúmenes+esquemas propios
-Psicoterapias: Vallejos, Marino+resúmenes+apuntes de FOCO+CEDE tercera edición+esquemas propios+ algunas cosas concretas de Comeche
-Personalidad y Diferencial: Resúmenes+esquemas propios (del Sánchez-Elvira)+resúmenes
-Evolutiva: apuntes de FOCO+CEDE
-Básica: apuntes de FOCO+CEDE
-Experimental: apuntes de FOCO+CEDE
-Social y Organizaciones: apuntes de FOCO+CEDE
-Psicobiología: CEDE+resúmenes


Táctica del examen:
* Ir más lenta, leer hasta el final, volver a repasar las "seguras" y la plantilla
* Ir pasando a plantilla cada 30 preguntas (en primera vuelta, sólo las "seguras") (me hacía un asterisco en el examen cada 30 preguntas para acordarme)
* Hacer las de reserva en la primera vuelta (luego el cerebro está más cansado y estas preguntas es muy importante tenerlas bien por las impugnaciones y anuladas)
* En la segunda vuelta, contestar aquellas en las que dudas entre 2 opciones. El resto, las últimas.
* No cambiar respuestas a no ser que estés muy muy seguro porque hayas leído mal o hubieras hecho un obvio mal razonamiento
* Confiad en vuestra intuición, hay cosas a las cuales no hay que dar demasiadas vueltas
* Fijaos en qué quieren que contestéis. Puede aparecer en la pregunta la palabra "TOC" pero que realmente, te estén preguntando sobre la Terapia Cognitiva en general.
* Hay una opción más correcta que otra. No, no es para nada justo. Tenéis que aprender a discernir.

(En mi caso, los exámenes los he hecho siempre mala y este año, la primera hora la pasé realmente mal pero eso no me impidió darlo todo de mí así que... ¡a por todas, campeones!)

Organización:
*Al menos UNO/DOS días de descanso y mantenedlo el máximo tiempo que podáis. Hasta diciembre, descansé un día y en enero, me cogí dos medias tardes.
*Elegid un turno: mañana o tarde, para ir empezando. Siempre tenemos un momento en el cual nos cunde más o nos resulta más fácil por el trabajo o la familia.
*¿Biblioteca o casa?: yo las he ido alternando conforme mi motivación disminuía (entonces elegía Biblioteca), tenía mucho material que mirarme al mismo tiempo (entonces, prefería casa para no ir cargadísima a todos los lados y tenerlo todo a mano), si estudiaba sola o acompañada... etc
*Simulacros: intentad respetar siempre el día que os marquéis y seguid una rutina establecida (comida, horario, lugar). Hacedlos en serio.
*Horas: las que os sean necesarias. Pero no os agotéis antes de tiempo.
*Vacaciones: en serio, tomaos vacaciones. Y que sean de verdad.


De momento, esto es lo que se me ocurre... He escrito tanto y le he dado tantas vueltas al examen que ahora se me hace raro que vaya a ser la última vez. El tiempo ha pasado muy lento y muy rápido. Había días en que no sabía qué estaba haciendo con mi vida, como si me hubiera quedado estancada y todo el mundo tuviera un objetivo y el mío estuviera cada vez más lejano. Y de repente, volvía a acercarse la fecha y cada vez más recuerdos y miedos que se desenterraban. Decepcionar otra vez, fallar, tiempo perdido. Pensamientos negativos a veces en bucle. Visualizarte consiguiéndolo, en la residencia, aprendido cada día más con la práctica. Emociones que se cogían en mi pecho, humedecían mis ojos y me hacían echarle un ratito más. Saber ver los límites y las posibilidades, cerciorarse de que esto es lo que quieres hacer y que de verdad, merecerá la pena. Pedir ayuda, reír con ganas y llorar.

Alguien creyó en mí algún día. A veces, hasta yo misma.

Yo creo en vosotros. Creo en mis compañeros de estudio y mis futuros compañeros de residencia. Creo en la Psicología, creo en lo que hacemos y en que esto no sólo nos enseña conocimientos, sino que nos cambia por dentro. Hasta tal punto, que soy una persona diferente y al mismo tiempo, he ahondado aún más en mi propia esencia.

Como ya puse aquí una vez una conversación con mi novio...
"-Me veo como una hormiguita"
"-No olvides que las hormigas levantan 10 veces su peso"

Así que, hormiguitas mías... ¡luchad!
¡Demostrad lo que valéis!
¡POR NUESTRA PROFESIÓN!


¡¡¡AU AU AU ESPIRTANOS!!!

Persistir
Insistir
Resistir

martes, 8 de marzo de 2016

Mi recompensa.

Creo que aún no he terminado de digerir todas las emociones por las cuales he pasado en las últimas horas. Mis dedos se mueven por el teclado, mis ojos miran por la ventana y mi corazón, cabalga en mi pecho. La estantería llena de libros me devuelve la mirada y un sentimiento de plenitud total: lo he conseguido. Ayer mi temblorosa mano pulsó ese botón y esperé una milésima de segundo que se me hizo eterna mientras os juro que mi respiración se detenía por completo. Y apareció. Busqué ávida esa parte en la que pone "número de orden" y lo vi. Y fugazmente, mil millones de recuerdos pasaron por mi cabeza: ese primer día en el que me matriculé en la primera academia y volví a casa cargada con los libros y las mariposas revoloteando en el estómago, los primeros simulacros y esa sensación de "no saber nada", los momentos de esperanza en los que te visualizas consiguiéndolo y escribiendo algo similar a esto, las mil lágrimas que se han escapado con rabia y tristeza, el dolor de tu espalda, los compañerxs que has hecho por el camino y algunas amistades que no se borrarán, la impotencia de ver una meta como imposible y plantearte renunciar, cada fallo en exámenes anteriores que llevas clavado en el pecho y en las sienes, tu admiración por quienes lo habían conseguido.

Ha merecido la pena. A pesar de las secuelas en la salud, en las amistades, en el bolsillo familiar, el tiempo invertido. ¿A pesar? ¡No! Desde luego que cada segundo ha merecido la pena. Aunque también siempre he querido dejarme muy claro que, aunque fuese mi sueño, aunque fuese la única forma de llegar a ser Psicóloga Clínica, esto no era lo más importante en la vida. Y ahora mismo, aunque pueda sonar jactancioso, os lo vuelvo a repetir. La salud, el amor, la vida cotidiana. Esas son las cosas realmente importantes (suena a tópico, lo sé). Y encontrar todas ellas en los días de estudio, de frustración, de dolor físico y mental, es lo que da sentido a que hoy por hoy, pueda disfrutar aun más de mi plaza. Porque la Residencia tampoco será todo un camino de rosas, desde luego, siempre tendré claras mis prioridades.

Celebrad los aciertos, aunque duelan los fallos. Celebrad lo aprendido, aunque pese la injusticia. Celebrad el camino, aunque la suerte no haya estado de vuestro lado. Explorad vuestros sentimientos, vuestras ganas, vuestro recorrido y vuestros límites también.

Podéis sentir alegría por compañeros vuestros, orgullo por exámenes muy buenos, satisfacción por la perseverancia y ganas de luchar. También podéis sentir tristeza, rabia, impotencia, frustración y envidia. Y podéis sentirlo todo a la vez. Porque sois humanos, porque estoy es muy muy muy duro y muy injusto y difícil. Todos los que hemos entrado nos lo merecíamos, pero muchos de los que se han quedado sin plaza, también. Y eso es así todos los años y sobre todo, en el PIR. Pasad vuestro duelo, coged fuerzas y no os precipitéis en vuestras decisiones ni actuaciones.

Los ganadores son los soñadores que no se rinden.

Psicóloga Interna Residente

lunes, 22 de febrero de 2016

¡Sigo viva!

¡¡Feliz comienzo de año!! Y es que para los PIRES, el año comienza después del examen. Vamos con retraso en vacaciones, fiestas, celebraciones y estaciones del año. Siempre he pensado que la fecha está mal puesta, que hacerlo en abril-mayo y empezar a trabajar en septiembre sería mucho más cómodo para todos, pero bueno.

He recibido varias peticiones para que escribiese por aquí y para que volviese a contar mi experiencia así como resumir mis recomendaciones. Sin embargo, este año he decidido esperar hasta tener la lista definitiva. ¿Por qué? Pues porque necesito desconectar. Necesito primero ubicarme yo a mí misma, ver mis propios resultados, descansar de la psicología (aunque eso sea imposible haciendo el Máster de Psicooncología y Cuidados Paliativos y estando de prácticas en el Hospital Universitario Niño Jesús) y, sobre todo, hacer un ejercicio de introspección.

De momento, tan sólo diré que el examen me pareció similar al del año pasado aunque quizás con más dificultad debido a la ambigüedad (y mala redacción) de las preguntas. En este año hay varias preguntas con dos opciones de respuesta correctas (sí, con bibliografía que apoya a ambas) y al final es un poco lo que decida la comisión pues todos podríamos tener razón. Lo hice bastante tranquila (aunque me dio un cólico en el examen y hubo una hora en la cual lo pasé realmente mal) y tardé más que en ningún otro, poco más de 4 horas (teniendo en cuenta que soy tipo flash en los exámenes y que normalmente salía a las 3 horas, para mí fue todo un reto aguantar sentada); intenté repasármelo todo una  y mil veces (gracias a ello vi que había pasado mal 3 a la plantilla) pero al mismo tiempo, no darle "vueltas de más" a ciertas preguntas (por cambiar una en el último momento, he tenido un fallo de más ejem). Salí contenta sabiendo que había hecho todo lo que había estado en mi mano, que tendría fallos tontos como todo el mundo pero teniendo la sensación de que el trabajo y el estudio sí que se iban a ver reflejados en el examen y que me había salido aun mejor que el año anterior. De momento, me quedo con eso: con mis aciertos, con mi mejora, con haber respondido bien por fin cosas que antes no me conseguía aprender y con haber mejorado también mi táctica de examen.

Os deseo mucha mucha suerte y, de momento, fijaos en los aciertos (que seguro que son muchos) y dejaos de martirizar con los fallos (que todos tenemos). Haber llegado hasta aquí ya es todo un logro.

Quienes me habéis preguntado por academias, os remito a mis entradas sobre mi primera y segunda experiencias pir (con Cede y Foco respectivamente) y os recomiendo el foropir en el cual podéis consultar todas vuestras dudas.

¡Que la suerte os acompañe!

jueves, 7 de enero de 2016

1 mes, 30 infartos.

Ayer hizo un mes: comienza la cuesta atrás (it's the final coutdoooown! tiroriiroo). Y HOY han salido los sitios de examen. Un mes= 30 infartos; una mezcla de emociones increíble: pánico, miedo, alegría, desasosiego, anhelo, ganas (creo que ahora mismo tengo las mismas de hacer el examen ya como de no hacerlo nunca jamás). Volver a saltar al ruedo, volver a ponerte a prueba, volver a enfrentarte a los miedos y a los sueños. Un pulso entre expectativas y realidad, entre esfuerzo y suerte, el último paso hacia la meta o el primero de una nueva carrera. Y corres y tu alrededor está borroso, tu corazón agitado, tus pulmones a punto de explotar, tus músculos ya no dan para más. Y no ves nada más que el final, ese momento en el que podrás por fin RESPIRAR, llorar de alegría y rabia al mismo tiempo, mirar hacia atrás y hacer balance.

Está siendo una de las cosas más difíciles que he hecho jamás (aunque no la que más, también he de decirlo). Es un trabajo silencioso, día tras día, que nadie reconoce y que no ve sus frutos. No es bonito, para nada. Te hartas. Te hartas mucho día tras día, sientes que no haces nada con tu vida y que esto jamás va a terminar. Te duele todo, te alejas de tus amistades, te pones de mal humor, dejas de realizar actividades que te gusta y, además, es complicado (aunque no imposible) compaginarlo con otros estudios y/o trabajo (aunque muchos  lo hacemos).

Pues seré una masoca pero también lo voy a echar de menos, Sí, como lo oyes. No, no me he vuelto loca (bueno, un poco, qué queréis, this is the PIR). Como he dicho, no voy a negar todo lo malo que el PIR conlleva: a nivel mental, social, físico, económico... Pero no sé si será un mecanismo de defensa, que se me ha terminado de ir la olla o que yo soy muy optimista, que también voy a echar de menos cosas (porque esto es un hecho, yo VOY A SER Psicóloga Clínica, más tarde o más temprano).

Voy a echar de menos el buen rollo con mis comPIRes, las locuras que nos dan y el apoyo que nos brindamos. El tener a tu lado a personas que te comprenden tan bien cuando sientes que pocas más lo hacen. Voy a echar de menos que Leo se me suba mientras estoy estudiando y me clave las uñitas ronroneando reclamando atención y que esté siempre siempre siempre a mi lado. Voy a echar de menos esa sensación al salir de la biblioteca tras un largo día de estudio y respirar, respirar el aire, sentirte a gusto contigo misma. Dar una vuelta tras todo el día y aprovechar una hora como si fueran 100. Las palabras de ánimo de quienes te quieren, estos cafés a media tarde con la mesa rodeada de papeles mientras ves afuera llover o estudiarte como nunca las Escalas Weschler para luego bajarte a la piscina y que sea el mejor chapuzón del mundo. Voy a echar de menos saber tantas cosas o sentir que sé tantas cosas, ver lo que he avanzado desde que hace dos años acabé la carrera y no sabía ni quién era Ladoucer.

No dejaré de disfrutar las pequeñas cosas, está claro y tampoco todo será de color de rosa.

Cuando lleguéis al sitio de examen veréis muchas personas. Opositores histéricos o catatónicos y familiares nerviosos y pacientes a su lado. Caras de cansancio, concentración. Respirad, respirad ese ambiente: puedes palpar el sueño común que tenéis todos vosotros. Mira tu nombre en las listas, ubícate en tu lugar. Puede que te sientas como uno más, que te abrume la cantidad de personas a tu alrededor. El otro día le dije a mi novio: "me siento como una hormiguita" y él me contestó "pero las hormigas levantan 10 veces su peso: eres fuerte". Somos unas súper hormigas :) Al salir, puede que llores, puede que estés cabreada o pletórica. Verás personas con pancartas, abrazos, besos, lamentos, jolgorio y fiesta. Haz lo que te salga del corazón, abrígate por quienes te quieren y están ahí esperándote y, por fin, DESCANSA. Aún no ha pasado todo, luego quedan los nervios revisando las preguntas en los foros o bien los esfuerzos por ignorar todo lo relacionado con el tema, la plantilla provisional de respuestas, las impugnaciones... También es un proceso duro, completamente diferente a lo previo, y vais a tener que manejarlo. Yo cada año lo he pasado de una forma completamente diferente, la verdad, no sé cómo será este.

Por último, tan sólo desearos suerte y fortaleza. De todo corazón, que el esfuerzo sea recompensado.

"Los ganadores son los soñadores que no se rinden".

GO!

#PIR #2MIR16 #FIR #EIR QIR #BIR

domingo, 1 de noviembre de 2015

May the force be with you

Ahora lo más importante de todo es la constancia, la rutina, arañarle horas al reloj y conseguir el objetivo del día. La segunda vuelta es realmente mortal, es una mezcla entre repaso y tener que continuar estudiando esas pequeñas y enormes cosas imposibles e importantes. Es una etapa de transición, la más dura, entre el comienzo y el final. Y entonces tú, lista de ti, te decides a estudiar Psicopatología JUNTO CON Psicoterapias en dos semanas. Así, porque sí, porque yo puedo y "tengo que relacionar conceptos". Y lo haces, no sabes muy bien cómo. Ajá, pero luego llega Evaluación: una semana para estudiártela. Y entonces, desfalleces. Porque no, porque las escalas Weschler a mí no me entran en 5 minutos (afortunados los que las domináis porque yo a Weschler le habría sacado a tomarse unas copas, de verdad). No puedes dejar eso de lado, no puedes VOLVER a fallar una pregunta de esas en el examen oficial. De modo que te tiras un día y medio con los malditos tests y ale, tu planing se va por la borda, se inmola. Y entonces, puedes reaccionar de dos formas:

-Oh Dios mío misericordioso, ¿qué he hecho? Aún tengo que repasarme todas las pruebas de Psicopatología y de Personalidad y la semana que viene DEBERÍA empezar con Evolutiva y claro, estoy absolutamente rendida y no, que la cabeza y el cuerpo no me dan para más.

-¡BIEEEEN! ¡POR FIN ME HE APRENDIDO LAS MALDITAS ESCALAS WESCHLER, POR EL AMOR HERMOSO! ¡LA HE CONTESTADO BIEN EN EL SIMULACRO! OLÉEEEEEEE. Bueno, ahora a meterle un poquito más de caña para acabar con Evaluación, pero no pasa nada si empiezo un día después Evolutiva porque habrá merecido la pena dejar de tener por fin este tipo de errores.

He de reconocer que con lo controladora, perfeccionista y obsesiva que soy, normalmente he tirado pr el primer tipo de reacción. Pero como ya he comentado en entradas anteriores, poco a poco he ido cambiando mi forma de afrontar el PIR por cuestiones de salud mental y física, así que esta vez, he seguido la segunda opción: bien, por fin, lo has conseguido, pensabas que era imposible y lo has conseguido.

Y aprovecho para hablar de algo muy ligado a este tema: los descansos. Vale, que sí, que siempre nos dicen que "los descansos son importantes" y espero que ninguna cabeza loca se dedique meses y meses a estudiar sin descansar un sólo segundo de su existencia. Pero luego llega la realidad, te sientes culpable, piensas en que "se te acumula el trabajo", que luego sí que tienes planes ineludibles (una comida familiar a la que no puedes faltar, un curso que estás haciendo, trabajo...lo que sea) que te van a restar tiempo de estudiar y que no puedes permitirte hoy tumbarte a la bartola. Bueno, pues dentro de las posibilidades reales de cada uno y cómo seáis con el estudio, yo sí que os recomiendo escuchar a vuestro cuerpo, vuestra mente y vuestro corazón. Igual que si estás deshidratado y necesitas beber agua, aunque tienes que hacerlo a sorbitos porque sino, te sienta mal. Pues esto es lo mismo. No es cuestión de que entonces coja la rutina contraria y te tires días y días sin hacer absolutamente nada y viendo la vida pasar, pero sí que a veces es necesario un parón. Esta semana en concreto he estado agotada físicamente, por problemas de salud, y mentalmente debido al área que me tocaba (Evaluación, por eso he hablado tanto antes de ella). De modo que el jueves todo mi organismo dijo: no puedo más. Y lo hice, descansé. Descansé un jueves,comiendo por ahí, tirada en el sofá con mi novio, viendo Anatomía de Grey. ¿Y sabéis qué? Pues que el viernes por la mañana me cundió como nunca. Estudié tres horas seguidas, hice un mini-descanso y luego, otras dos horas. Y luego la tarde, la dediqué a cosas del Máster. La sensación fue genial, de alivio, de superación, de motivación. Además luego recibí el feedback del simulacro y al ser bueno, me sirvió para aún más apoyar la decisión que había tomado el día anterior.

Nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Bueno, no, en realidad son los que ponen las preguntas del PIR, el Ministerio que oferta tal miseria cantidad de plazas y tal. Pero como eso no lo podemos controlar, como son entes abstractos que por desgracia, parece que van a seguir en la misma tesitura por los siglos de los siglos, tenemos que conformarnos con pelear contra nosotros mismos,¡nada más y nada menos! Tu capacidad de superación NO son tus pensamientos, tu vocación NO es tu resultado en un simulacro, tus conocimientos NO es el número en el que hayas quedado. Tú eres psicólogo/a, tú sabes más de lo que te crees, tú tienes empatía, tú eres una luchadora, tú eres perseverante, tú demoras  la gratificación y desarrollas tu capacidad de frustración, tú tienes la espalda llena de contracturas pero sigues sentándote a la silla día tras día.

Recuerda quién eres y...

May the force be with you!

domingo, 18 de octubre de 2015

La montaña rusa emocional.

El tiempo va pasando y pesando. Aunque seas la persona más optimista del mundo (como es mi caso) es imposible no sentir cómo los días transcurren, el momento se acerca, el pasado te persigue, los libros parecen infinitos y las horas se marcan bajo tus ojos. Y puede que te levantes radiante de motivación y entusiasmo, deseando comerte el mundo, cumplas todo el planing y descanses para comer orgullosa de ti misma y, de repente, cuando te tenías que volver a poner a estudiar, no puedes evitar "echarte un ratito en el sofá" y levantarte de mal humor y maldecir las tablas de Marino y sus contradicciones con Vallejo. "Y yo para qué me tengo que saber esto", "total, si luego darán por válida la que les dé la gana", "cómo narices he podido fallar esto OTRA VEZ ", "pero a ver, hombrecillos, por qué hacéis tratamientos y luego os enfadáis y hacéis cada uno el vuestro si son prácticamente iguales" y bueno, demás improperios y Pensamientos Automáticos Negativos (PAN) que circulan por mis sinapsis en ciertos momentos^^  Luego vienen los momentos de "pero qué estoy haciendo con mi vida, ¿de verdad quiero/hace falta TANTO que haga la residencia?"; esas dudas existenciales, al menos en mi caso, en realidad NO son dudas, son momentos en los que me gustaría justificar que me puedo rendir. La cuestión es que yo no me rindo, al menos no de momento, no puedo rendirme con algo con lo que sueño todos los días. Otra cosa es que necesite ir haciendo algo con mi existencia aparte de pegar el culo a la silla y que tenga otros intereses más allá del PIR (creo que el máster que comienzo en breves me va a ayudar mucho en eso) pero no, yo QUIERO Y PUEDO con el PIR.

Y entonces,¿qué hago con los momentos de desesperación y poca tolerancia a la frustración? Los "compartimentalizo". ¿Sabéis lo de "la hora de preocuparse"? Estudio, me pongo a hacer preguntas o esquemas y comienzo a concentrarme, poco a poco y cuando termino, si sigo con el ánimo por los suelos y con muchos PAN, dedico un ratito a pensar en ello y a recordarme por qué sigo aquí, echándole horas y valor. No me perdonaría que por estar cansada, desmotivada y agobiada, perdiese horas y horas y horas de estudio. OJO, esto NO quiere decir que siempre siempre dé el 100% de mí misma y que no haya días que le pueda echar menos horas por agotamiento mental y físico, pero al menos lo dejo pasar, dejo correr esas sensaciones y esos pensamientos porque son NORMALES, porque esto es muy duro y es una carrera de fondo y de velocidad también (estos meses es cuando empieza la velocidad). Porque soy humana, me pongo triste, me deprimo, tiro la toalla, me caigo, lloro, tengo pataletas y mis caprichos. También soy perseverante, luchadora y sé a por lo que voy, soy consciente de mi meta y mis posibilidades. Y también tengo memoria y miro hacia atrás y aunque veo lo fracasado, también veo lo conseguido y lo avanzado.

Confiad, confiad en vosotros que habéis conseguido lo que os habéis propuesto, que habéis terminado una carrera y que os habéis embarcado en este viaje por algo. No os comparéis, cada situación y cada persona es completamente diferente. Yo creo que a veces las redes sociales nos hacen un flaco favor porque, por lo general, solemos poner los momentos "alegres" y no hacemos eco de los malos momentos (aunque bueno, también hay gente que parece que se desahoga con el ordenador y cuenta toooodas y absolutamente tooodas sus penurias jeje) . El caso es que nos dejamos llevar por la fachada, nos dejamos llevar por los netas, por la forma de hablar de alguien, por la cantidad de cuadritos y apuntes hechos a ordenador que tenga, por las fotos que tenga de fiesta, por el percentil, por la personalidad que muestra... Eso no tiene nada que ver con vosotros ni nada que ver con vuestro examen. Dejadlo de lado, centraos en vuestra rutina y nada más.

Y... montaos en esta montaña rusa emocional. Comprad el ticket y repetid una y otra vez, aprovechad las subidas y respirad en las bajadas, coged impulso y antes de lo que parece, llegará el final. Pero tampoco dejéis que el precio condicione vuestras vidas, cada uno sabe lo que realmente merece la pena. Yo seguiré aquí mientras así sea.