martes, 12 de mayo de 2020

Y la residente creció... ¡hasta R4!

Estoy de vuelta. No diré que para siempre, no haré falsas promesas de ir actualizando esto a menudo. Si algo he aprendido en estos años de residencia, es que el camino es incierto, con desnivel y que "nunca digas nunca"; el cambio es la única constante y que "menos mal" aunque mi dificultades para la tolerancia a la incertidumbre me lo hayan querido poner complicado en más de alguna ocasión. Pero aquí estoy, aquí sigo. Ilusionada como siempre y como nunca con la Psicología Clínica, feliz de ser residente, con mis mismos valores y prioridades porque ya se ha empeñado la vida en que no lo olvidase.

Haré un pequeño resumen de mis rotaciones en estos años:

- R2:

  • Unidad de Hospitalización Breve: pacientes de Salud Mental ingresados en agudos por "descompensación de su patología de base", momentos críticos. 
  • Centro de Rehabilitación Psicosocial: usuarios con marcado deterioro en el área social.
  • CAID (drogas): dispositivo de carácter ambulatoria para pacientes con consumo y abuso de sustancias que no requieran hospitalización/dispositivo de medio y largo plazo.
  • Hospital de Día de Salud Mental: pacientes con psicopatología muy diversa (TP, TOC, T.Psicóticos,TDM, T.Ansiedad...) e importante interferencia en la funcionalidad diaria.
  • Atención Continuada en CSM en seguimiento de psicoterapia de pacientes del primer año de residencia de CSM de Adultos.
- R3:
  • Atención Primaria: Pediatría y Medicina de Familia y Comunitaria (sólo con médicxs, no Psicología Clínica).
  • Rotación específica: Unidad de Psicoterapia (Hospital Universitario 12 de Octubre): trabajo eminentemente grupal con pacientes de diversa gravedad, en CSM y en la Unidad propiamente dicha; pacientes con sintomatología adaptativa/ansiosa/depresiva sin otro seguimiento en Salud Mental en Terapia Grupal Transdiagnóstica; pacientes con trastornos afectivos graves, pacientes con diagnóstico de TLP en Terapia grupal de Mentalización.
  • Centro de Salud Mental Infanto-Juvenil.
  • Atención Continuada en Urgencias de Psiquiatría y en Hospital de Día en Terapia de Grupo Post-Alta y seguimiento de pacientes.
- R4:
  • Rotación externa: Unidad de Salud Mental Perinatal (Hospital Clínic de Barcelona). Dispostivo conformado por interconsulta/enlace con UCI neonatal y GyOb; consultas externas y hospital de día para madres y sus bebés. Tendría que haber estado 4 meses, pero sólo estuve 2 finalmente por circunstancias personales.
  • Interconsulta-Enlace.
  • Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria.
  • Atención continuada igual que de R3.
Soy R4 en teoría, empecé en octubre este último año debido a una baja de 3 meses que tuve de R3; sin embargo, de R4 aún no he podido ejercer porque estoy de baja de nuevo desde octubre también, así que no acabo en los próximos días con mis compañeros; de momento, no sé cuándo terminaré.  Me quedan 2 meses de rotación externa que  espero poder realizar, aunque si algo he aprendido en este último año es  a controlar las expectativas. 
Me reafirmo en el maravilloso camino profesional y personal que es la Residencia y en que no me equivoqué en querer ser Psicóloga Clínica. Además, estoy haciendo un Máster en Psicología Perinatal y continúo formándome en áreas concretas, antes de lanzarme a comenzar una formación en Psicoterapia.

Desde R3, realizo guardias de Urgencias en Psiquiatría con un compañero MIR y un adjunto de Psiquiatría y puedo decir que me encanta la Urgencia. No me gusta cómo está estructurada, el concepto que tienen de lo que "podemos hacer los psicólogos" en general otros compañeros sanitarios ni el manejo del paciente de Salud Mental por parte de algunxs personas de otras especialidades, pero me encanta la intervención en crisis, la coordinación con enfermería, medicina, la policía en algunos casos... el diagnóstico diferencial con la patología orgánica, el trato con el familiar en un momento agudo.. Me gusta el ritmo, aunque en ocasiones sea demasiado y te olvides de tu propio cuidado. Aún así, disfruto muchísimo estando codo con codo con mis compañeros de Psiquiatría y en general, por lo que hemos hablado, ambas partes podemos comentar lo que nos enriquece trabajar juntos en la Urgencia.

De ahora en adelante se presenta un futuro incierto, aunque el futuro siempre lo sea. No sabemos si podremos realizar las rotaciones externas con normalidad ante la posible aparición de nuevos brotes del coronavirus, si retomaremos de forma continuada la asistencia en Urgencias, no se podrá recuperar el tiempo "perdido" hasta ahora. Que no es perdido, es de adaptación a esta nueva realidad que tenemos con nosotros: trabajar desde lo telemático, cambios constantes, riesgo al contagio, cuidar la posible descontinuidad asistencial a nuestros pacientes, tener en cuenta los aspectos más vulnerables...cosas que tendríamos que tener en cuenta siempre y que ahora más que nunca, corremos el riesgo de perder de vista: el precarizado, la maltratada, el estigmatizado...

A los R0, empezáis vuestra formación en estas circunstancias y podéis pensar que no son las ideales, podéis tener miedo de "no formaros adecuadamente", de perder tiempo de rotaciones. Sin embargo, vais a empezar a trabajar  desde esta nueva realidad. Y esto puede suponer también una ventaja.

Sea como fuere, mis más sincera enhorabuena y bievenida. Os esperamos con los brazos abiertos, como siempre, aunque nos los demos a dos metros de distancia.

Y ahora...¡empecemos!

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Primer año como Psicóloga Interna Residente

¡Muy buenas! Lamento haber estado tan desaparecida durante este último año. Como excusas diré que este primer año como Residente, ha sido especialmente movido y complicado debido a haberlo compaginado con el segundo año del máster. Pero por fin, el 26 de mayo, me convertí en R2 y acabé el Máster en Psicooncología y Cuidados Paliativos de la UCM. De modo que tras unos meses de más "relax", me propongo actualizar con más frecuencia. Cuando estudiaba el PIR, ansiaba por momentos el testimonio de personas que ya hubieran sacado la plaza y que me motivasen para continuar con el estudio y hacerme a la idea de que, el día de mañana, "yo también sería de esas". Así que aquí estoy, voy a intentar resumiros mi R1 o "pequePir" como me han estado llamando los mayores, y actualizar con más frecuencia.

El primer año de residente en Móstoles se compone íntegramente por la rotación en el Centro de Salud Mental, en el programa de adultos, ya que ésta dura 12 meses en total. Es verdad que empiezas la Residencia haciendo los cursos obligatorios para residentes (manejo del paciente en urgencias repasando sueros y patologías más comunes, bioética, radiodiagnóstico...) así que no empiezas realmente la rotación hasta mediados de junio. En mi caso, estuve un mes y poco de "observadora" con los adjuntos hasta que empecé a coger pacientes poco a poco :) Os resumo.

En Móstoles contamos con 4 adjuntos de Psicología Clínica de adultos en el CSM, una de ellas nuestra tutora. Uno de ellos es de orientación más cognitivo-conductual, otro de terapia estratégica (de Nardone), la tutora tiene la formación de Sistémica y por último, otra adjunta que está finalizando la formación en Gestalt; esta última, tiene horario de tarde, la tutora tanto tarde como mañana y los otros dos, sólo de mañana. "Coges" pacientes de los 3 adjuntos excepto de la tutora (coger quiere decir que, cuando finalizas la rotación, aquellos pacientes que vayan a continuar con el tratamiento psicológico, estarán con el adjunto que les hubiese correspondido en un principio). En Móstoles tenemos que ver, como mínimo, 80 pacientes nuevos (es decir, haber realizado 80 primeras evaluaciones); en mi caso, llegué a ver casi a 100 y de seguimiento, unos 70 y pico. En general, los adjuntos siempre están dispuestos a la supervisión (¡además de que es una cuestión de responsabilidad legal porque tienen que firmar tus informes!) y se aprende muchísimo de ellos. Llega un momento en que ya no pasas con ellos a consulta y tienes tu agenda llena llena, es decir, estás trabajando como cualquier otro facultativo, viendo pacientes unos tras otros.

En el caso de los PIRES, tenemos una hora por paciente, y normalmente nos vemos entre 5-6 al día. Al principio, se te puede quedar incluso corta, ya que tardas más en realizar las evaluaciones, aún andas "despistadillo", y pierdes el tiempo con muchas cuestiones administrativas y burocráticas (a ver dónde está el protocolo de derivación a la UTCA, por ej, y cómo rellenarlo; pasar los evolutivos al programa de ordenador del hospital al cual tienen acceso el resto de residentes y especialistas...etc).
Hasta el mes de enero, más o menos, me citaba a la mayor parte de los pacientes con una frecuencia semanal-quincenal; después, se me llenó más la agenda y algunos estaban más avanzados en el tratamiento, y fui espaciando las citas, de modo que a algunos los seguía viendo con una frecuencia semanal, otros cada 2-3 semanas... en función del momento en que estuvieran del proceso psicoterapéutico.

Mi horario era todos los días de mañana, a excepción de los martes que iba de tarde, y luego el día de AC (miércoles), que son 12-13 horas. En la AC del CSM sí que seguí siendo observadora durante toda la rotación, que se hace con la tutora (por eso de ella, no cogemos pacientes), mientras que una vez al mes iba a la UTCA y organizaba el Cinefórum con las pacientes con completa autonomía. Aparte, iba los viernes de 4 a 9 y los sábados de 9 a 2 al máster al campus (pffff una paliza).

La psicopatología y trastornos que se ven en el CSM, así como el momento de evolución de cada uno, son muy variados y heterogéneos. De hecho, incluso hemos tenido que realizar intervenciones en crisis en alguna ocasión (entonces nos coordinamos con el hospital si se requiere para que el paciente acuda también allí). En general, he podido ver muchos trastornos afectivos (sobre todo, depresión y distimia), muchísima problemática de ansiedad (ansiedad generalizada, trastorno de pánico con y/sin agorafobia, fobias específicas como la amaxofobia), trastornos de personalidad y rasgos disfuncionales (trastorno límite, narcisista, dependiente), intentos e ideación autolítica, trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia nerviosa, trastorno por atracón), patología dual, casos relacionados con patologías somáticas como Cáncer, cuidados paliativos... etc. He de decir que me dio muchísima pena finalizar la rotación. Después de un tiempo, me sentía como pez en el agua, me manejaba muchísimo mejor durante las sesiones (y además, siempre tienes a mano a algún adjunto que encantado, te echa un cable), tienes muchísima responsabilidad e independencia (tu agenda, tu despacho en solitario todos los días, tus pacientes, tus informes...) y me encantan el modelo de terapia que se puede hacer en el CSM (tienes bastante tiempo por paciente, puedes verlos evolucionar durante muchos meses, no te interfieren cuestiones externas como sí que ocurre en la UHB...).

Este primer año me ha servido para coger tablas, sentirme muchísimo más segura, aprender diferentes modelos de terapia (de momento, tiendo a la integración con una predilección especial por la Sistémica y el Psicoanálisis Relacional) y es cuando me he empezado a sentir "de verdad psicóloga y de verdad residente". Tras esta rotación, me manejo sin mayores dificultades en una evaluación en cualquier dispositivo y situación, he re-descubierto con qué tipo de pacientes me siento más cómoda, aquello que se me da mejor, aquello otro que no...

En las siguientes entradas, os iré contando las siguientes rotaciones ya como R2: la Unidad de Hospitalización Breve de Psiquiatría (UHB), el Centro de Rehabilitación Psicosocial (CRPS), el Centro de Atención Integral al Drogodependiente (CAID, en la que estoy actualmente) y las que me quedan aún (Hospital de Día, uno de los puntos más fuertes de Móstoles, y Atención Primaria con Medicina de Familia y Pediatría).

Para terminar, recordar los momentos de risas y desahogo en administración y en el corner durante las comidas, los cafés de la tarde buscando huecos imposibles, los días agotadores y frustrantes en los que te refugias en algún compañero, las miles y miles de lecturas, las horas de supervisión y acabar con el cerebro y alma a rebosar...

Mucho ánimo a quienes estáis estudiando el PIR, ¡esto sigue mereciendo la pena!

La aventura continúa...

jueves, 4 de agosto de 2016

Loading Residencia

¡¡Muy buenos días a todos!! Sé que he estado muy muy desaparecida últimamente y es que el comienzo de la Residencia lo absorbe todo. Ahora que ya estoy asentada y con las emociones más en calma, os puedo decir dónde estoy finalmente: Hospital Universitario de Móstoles. Y no, no es el nuevo ese que se ve por la carretera que parece un ovni, es el antiguo, el de toda la vida, que está dentro de la ciudad.

¿Por qué elegí Móstoles? (o Mordor, como lo llamo yo).
-Un día de AC a la semana y posibilidad de un día tener turno de tarde (y la mañana libre, por tanto).
-Tradición Sistémica muy fuerte: escuela Estratégica, de Milán...
-UTCA en la que estamos todos los años haciendo parte de la AC y en la que podemos rotar también.
-No ponen problemas a la hora de elegir rotación específica y externa.
-Hospital pequeño y muy familiar donde Psicología Clínica y Psiquiatría están compenetrados y se respetan mutuamente, aunque con funciones diferenciadas.
-Docencia propia (es el único del Sur de Madrid).
-Un sólo PIR por año.
-Porque me lo dijeron "las tripas" (gracias Clara por el consejo).

A algunxs, habrá cosas que les parezcan un inconveniente más que una ventaja. Yo creo que si seguís vuestros propios criterios, cualquier elección será la buena. Y hacedme caso con que os plantearéis más de una vez si estás haciendo lo correcto y dudaréis mucho mucho. Tendréis que aprender a manejar la disonancia cognitiva y dejaros guiar por vuestro instinto. Creo sinceramente que no hay ninguna elección perfecta ni ninguna horrible ni descabellada. Al final, todos los residentes estamos contentos y hacemos piña con los compañeros y, al mismo tiempo, nos quejamos y en el día a día, empezamos a ver "esas cositas" que no te agradan, que te ponen nervioso, que te amargan un poquito la existencia.

Una de las cosas que más agradecí cuando fui en mi tour de visitas hospitalarias antes de la elección, fueron aquellos residentes que hablaron abierta y sinceramente sobre su experiencia, con lo bueno lo malo. Por un lado, te hace ver y plantearte cuestiones en las que no habías reparado y que quizás, son más importantes al final en el día a día que en sí el número de meses que rotes por el CAID. Por otro lado, te da la tranquilidad de que, elijas lo que elijas o te toque lo que te toque, siempre habrá cosas buenas y malas. No existe el hospital ideal, la formación perfecta y tampoco hay un lugar en el que se conjuren los planetas y todo sea horrible.

De momento, puedo decir que estoy muy contenta con mi elección. Sí, me pilla lejísimos de casa y eso se nota en el día a día (y sí, podría haber elegido uno mucho más cerquita, ejem) y los días de AC como en 15 minutos porque a veces resulta imposible compaginarlo todo; sí, nos tenemos que "pelear" por los despachos y no hay protocolos sobre nada, en realidad. Pero mis compañeros (tanto los co-R de todas las especialidades como los R mayores de Psicología Clínica y de Psiquiatría) son geniales, muy amigables, nos acogen y cuidan, hacemos piña, nos orientan. Mi queridísima R2 me va salvando el día en mil detalles de los que no tienes ni idea antes de empezar (papeleos varios, cómo hablar con no sé quién sobre no sé qué, horarios, estrategias, apoyo emocional...).

También os puedo decir que todo lo que estáis estudiando, SÍ sirve para algo. De verdad, además de daros sensación de seguridad y percepción de control, los conocimientos que estáis adquiriendo (muchísimos, sí...) poco a poco irán emergiendo cuando veáis a los pacientes y os ayudarán a conectar cosas. Pero, siento deciros, aunque ya os lo imagináis y lo habréis percibido si habéis tenido contacto ya con pacientes, que eso no lo es todo. Cuando se te encoge el corazón en el pecho, cuando una corriente eléctrica te atraviesa, cuando la fascinación te hace abrir los ojos, cuando la impotencia anida en ti... ves que hay algo imperceptible en la consulta, en la relación terapéutica, que jamás se podrá describir con palabras ni plasmar en un libro.

 Y aquí estoy de momento, en este camino de emociones y altibajos, de descubrimientos y estratagemas, de transferencia y contratransferencia, de dolor y gratitud, de encuadre y cariño.

Os mantendré informados :)

jueves, 10 de marzo de 2016

A la tercera va la vencida.

Aunque siempre he odiado que me dijesen eso de "a la tercera va la vencida" porque no sé de dónde viene y porque, respecto al PIR, nunca se sabe.. en mi caso, se ha cumplido. Como cada año, vengo a contaros aquí mi experiencia (¡última!) con respecto al estudio del PIR, materiales, academias y demás. Voy a intentar no repetir lo dicho en anteriores entradas y centrarme en lo que realmente ha cambiado este año.

Como algunos ya sabéis, el año pasado me quedé "cerca" de la tan ansiada plaza. Estudié por primera vez por manuales originales, abarqué mucho y mejoré muchísimo en un año. Sentí que de verdad empezaba a dominar lo que era el "temario" (aunque no exista como tal) y que relacionaba unos conceptos con otros. El examen lo hice muuuy rápido (en 3 horas), en mi línea general, arriesgué como me había propuesto y no me lo repasé demasiado (mal mal mal). Este año, esa era una de mis metas a cambiar.

El año pasado me había propuesto tener más de 190 aciertos y menos de 3 en blanco porque, ilusa de mí, pensé que eso me daría la plaza. Así que mientras iba haciendo el examen y comprobaba que perfectamente tenía 180 y pico preguntas "seguras", me relajé y me puse contenta pensando "voy a tener plaza". Craso error. Nadie se imaginaba que el año pasado las notas pudieran a llegar a ser tan altas. De modo que me quedé la número 204 con 194 aciertos y 3 en blanco. Había obtenido aquello que me planteé, pero no fue suficiente.

Con este panorama y viendo que se podía repetir un año más y que tenía que ir aún más a por la excelencia, me planteé un nuevo objetivo: más de 200 aciertos y menos de 3 en blanco. Y lo he conseguido: 203 aciertos y 2 en blanco. Pero este año las notas han sido aún más altas que el año anterior (en serio, compis, rozáis la perfección) de modo que mi consejo es NO os fiéis, que no os dejéis cosas (importantes) sin mirar. Una de las primeras cosas que aprendes estudiando el PIR es que no se puede abarcar todo, que el temario es abierto y hay que rentabilizar el tiempo y las materias y tener primero una base muy asegurada sobre la cual construir. A pesar de ello y teniendo en cuenta que no podéis leeros todos los manuales del mundo ni saberos cada punto y coma, sí que os recomiendo que os fijéis en aquello que flaqueáis y le pongáis ahínco. En mi caso y como he dicho aquí alguna vez, mis lacras han sido (entre otras): Evaluación (en general, los tests y en particular, las escalas Weschler y demás), edades de Evolutiva, teorías de Diferencial y Personalidad, el tema de Psicopatología de alteraciones de la conciencia (no sé por qué pero me bailaban los conceptos en la cabeza a la hora de leer el examen aunque en principio luego sí que me los supiese), teorías de la atención de Básica... Y fueron fallos que el año anterior, me pasaron factura (en dos años no había conseguido acertar una maldita pregunta del WAIS y compañía). Así que me dijo: NO, no te puede volver a pasar lo mismo. De modo que este año, he ido muuuuuuuuuucho más despacio (sin seguir ningún planing de academia). Empecé a estudiar en torno a finales de abril y releyendo una y otra vez cosas que "me sabía" o que "bah, ya me lo miraré". Me cuesta horrores leer despacio, de modo que ha sido todo un reto. Además, sentía que iba por detrás del ritmo de otros compañeros míos y que no le echaba tantas horas diarias (estudiaba a lo mejor 4-5 horas) y que se me iban a acumular áreas al final. Sin embargo, no ha sido así porque al haber estudiado de otra forma (que a mí particularmente me sirve más), luego no tenía que volver a repasarme tantas cosas y tenía muy claro aquello que me tenía que volver a mirar o no (esta es la parte de retanbilizar el tiempo).

Volví a apuntarme a FOCO pero en este caso, a la modalidad A distancia (a la cual sólo pueden acceder antiguos alumnos) que básicamente te deja acceso a la página de FOCO y a los apuntes y a los simulacros, así como el derecho a tener un/a tutor/a. No sentía que necesitase más clases (sobre todo online que ni siquiera te motiva el hecho de tener compañeros ni puedes hacer preguntas en tiempo real). Pero no he seguido mucho las "indicaciones" o "recomendaciones" acerca del tiempo a dedicar a cada parte del temario. Vosotros sois quienes mejor os conocéis y si podéis estructuraros vosotros mismos, a los que ya os habéis presentado más veces, os lo recomiendo.

Aquello que más he cambiado este año  ha sido lo que yo denomino "integrar áreas y conocimientos". Yo no lo veo mucho sentido, tendiendo ya un bagaje previo, a estudiar una cosa detrás de la otra. De modo que aquello que se me quedaba "colgando" (no sé, historia de la Psicopatología por ejemplo) sí que me lo estudiaba como tal, pero en otras cosas, he ido con varias áreas en paralelo. Me explico. Si me estoy estudiando en Psicopatología el tema de "Ansiedad", me miraba las teorías,  los criterios DSM-CIE, los fármacos y las bases de trastornos mentales, infantil y tratamientos. ¿El problema de esto? Hay momentos en que sientes que no acabas nunca, que no abarcas, que no avanzas. Pero la realidad es que, al menos a mí, me ha servido muchísimo. Y conforme iba avanzando, cada vez veía que se podían relacionar más cosas y una duda me llevaba a la otra y al final, me había repasado más  de lo que pensaba en un principio. Hay que tener cuidado con no "perderse" tampoco en ello, así que os aconsejo que intentéis haceros esquema "por días" (dejando un margen al "error" del día que no te cunde o que estás cansado o te surge un imprevisto, ya escribí una entrada sobre ¿"y qué pasa si descanso un día que no estaba previsto?").

Así que no he seguido el método de 3-4 vueltas. Hay cosas que me he podido mirar 5 veces, otras 20 y otras, 2. Aquellas cosas que, como he dicho, ya sabía que me costaban más, tendía a mirármelas cada poco tiempo y me empeñé en que no volvería a fallar lo mismo una y otra vez. Me negaba a ello. Si del primer al segundo año había conseguido avanzar tanto, ahora no me iba a permitir estancarme (una sensación que se tiene cuando ya se adquiere cierto nivel de conocimientos, como una "asíntota" que ya no te permite avanzar más o muy poco). Le dediqué mucho más tiempo del planeado a estudiar las escalas, mi novio me las preguntó una y otra y otra vez... (se merece una medalla). Pero, no ha sido cuestión de echarle muchas horas al día. No soy una persona para nada sistemática, no me siento 8 horas frente a la mesa ni cumplo mis planes a rajatabla. Más bien, lo contrario. Por diferentes motivos, nunca he podido dedicarme plenamente a ello como otras personas y ningún año he estado sólo en exclusiva con el PIR (el primer año, me hice el curso de Experimentación en el Hospital La Paz, he estado en una asociación presentando proyectos y el año pasado, tras el examen, me hice un curso de varios meses y en octubre, comencé el máster y en noviembre, las prácticas). Los simulacros sí los he hecho todos e intentando dedicarles más tiempo (como os he dicho, este siempre ha sido uno de mis fallos) y también las preguntas de Foropir (apuntando siempre siempre los fallos). Y como he dedicado más tiempo a las áreas, me hice unas libretas a mano muy trabajadas, ordenadas y coloridas de: Psicopatología, Evaluación, Tratamientos, Personalidad y Diferencial. Y he seguido utilizando los power point de FOCO y algunos esquemas de clase de CEDE de cuando fui al curso presencial. Pero también os comento que NO es cuestión de coger materiales de todas y absolutamente todas las academias, libros de resúmenes de todo tipo, esquemas de todos los compañeros y tal.. En mi caso, este material ya lo tenía trabajado de antes y me ahorraba mucho trabajo de cara a mirarme otra vez manuales (aunque algunos me los haya vuelto a estudiar con mayor profundidad como he dicho). En Foropir hay algunos resúmenes de compañeros que están muy bien pero NO os bajéis todos, seleccionad.

En cuanto a los manuales, os comento (los resúmenes y esquemas son de los manuales):

-Psicopatología: Belloch de nuevo+resúmenes+esquemas propios
-Psicoterapias: Vallejos, Marino+resúmenes+apuntes de FOCO+CEDE tercera edición+esquemas propios+ algunas cosas concretas de Comeche
-Personalidad y Diferencial: Resúmenes+esquemas propios (del Sánchez-Elvira)+resúmenes
-Evolutiva: apuntes de FOCO+CEDE
-Básica: apuntes de FOCO+CEDE
-Experimental: apuntes de FOCO+CEDE
-Social y Organizaciones: apuntes de FOCO+CEDE
-Psicobiología: CEDE+resúmenes


Táctica del examen:
* Ir más lenta, leer hasta el final, volver a repasar las "seguras" y la plantilla
* Ir pasando a plantilla cada 30 preguntas (en primera vuelta, sólo las "seguras") (me hacía un asterisco en el examen cada 30 preguntas para acordarme)
* Hacer las de reserva en la primera vuelta (luego el cerebro está más cansado y estas preguntas es muy importante tenerlas bien por las impugnaciones y anuladas)
* En la segunda vuelta, contestar aquellas en las que dudas entre 2 opciones. El resto, las últimas.
* No cambiar respuestas a no ser que estés muy muy seguro porque hayas leído mal o hubieras hecho un obvio mal razonamiento
* Confiad en vuestra intuición, hay cosas a las cuales no hay que dar demasiadas vueltas
* Fijaos en qué quieren que contestéis. Puede aparecer en la pregunta la palabra "TOC" pero que realmente, te estén preguntando sobre la Terapia Cognitiva en general.
* Hay una opción más correcta que otra. No, no es para nada justo. Tenéis que aprender a discernir.

(En mi caso, los exámenes los he hecho siempre mala y este año, la primera hora la pasé realmente mal pero eso no me impidió darlo todo de mí así que... ¡a por todas, campeones!)

Organización:
*Al menos UNO/DOS días de descanso y mantenedlo el máximo tiempo que podáis. Hasta diciembre, descansé un día y en enero, me cogí dos medias tardes.
*Elegid un turno: mañana o tarde, para ir empezando. Siempre tenemos un momento en el cual nos cunde más o nos resulta más fácil por el trabajo o la familia.
*¿Biblioteca o casa?: yo las he ido alternando conforme mi motivación disminuía (entonces elegía Biblioteca), tenía mucho material que mirarme al mismo tiempo (entonces, prefería casa para no ir cargadísima a todos los lados y tenerlo todo a mano), si estudiaba sola o acompañada... etc
*Simulacros: intentad respetar siempre el día que os marquéis y seguid una rutina establecida (comida, horario, lugar). Hacedlos en serio.
*Horas: las que os sean necesarias. Pero no os agotéis antes de tiempo.
*Vacaciones: en serio, tomaos vacaciones. Y que sean de verdad.


De momento, esto es lo que se me ocurre... He escrito tanto y le he dado tantas vueltas al examen que ahora se me hace raro que vaya a ser la última vez. El tiempo ha pasado muy lento y muy rápido. Había días en que no sabía qué estaba haciendo con mi vida, como si me hubiera quedado estancada y todo el mundo tuviera un objetivo y el mío estuviera cada vez más lejano. Y de repente, volvía a acercarse la fecha y cada vez más recuerdos y miedos que se desenterraban. Decepcionar otra vez, fallar, tiempo perdido. Pensamientos negativos a veces en bucle. Visualizarte consiguiéndolo, en la residencia, aprendido cada día más con la práctica. Emociones que se cogían en mi pecho, humedecían mis ojos y me hacían echarle un ratito más. Saber ver los límites y las posibilidades, cerciorarse de que esto es lo que quieres hacer y que de verdad, merecerá la pena. Pedir ayuda, reír con ganas y llorar.

Alguien creyó en mí algún día. A veces, hasta yo misma.

Yo creo en vosotros. Creo en mis compañeros de estudio y mis futuros compañeros de residencia. Creo en la Psicología, creo en lo que hacemos y en que esto no sólo nos enseña conocimientos, sino que nos cambia por dentro. Hasta tal punto, que soy una persona diferente y al mismo tiempo, he ahondado aún más en mi propia esencia.

Como ya puse aquí una vez una conversación con mi novio...
"-Me veo como una hormiguita"
"-No olvides que las hormigas levantan 10 veces su peso"

Así que, hormiguitas mías... ¡luchad!
¡Demostrad lo que valéis!
¡POR NUESTRA PROFESIÓN!


¡¡¡AU AU AU ESPIRTANOS!!!

Persistir
Insistir
Resistir

martes, 8 de marzo de 2016

Mi recompensa.

Creo que aún no he terminado de digerir todas las emociones por las cuales he pasado en las últimas horas. Mis dedos se mueven por el teclado, mis ojos miran por la ventana y mi corazón, cabalga en mi pecho. La estantería llena de libros me devuelve la mirada y un sentimiento de plenitud total: lo he conseguido. Ayer mi temblorosa mano pulsó ese botón y esperé una milésima de segundo que se me hizo eterna mientras os juro que mi respiración se detenía por completo. Y apareció. Busqué ávida esa parte en la que pone "número de orden" y lo vi. Y fugazmente, mil millones de recuerdos pasaron por mi cabeza: ese primer día en el que me matriculé en la primera academia y volví a casa cargada con los libros y las mariposas revoloteando en el estómago, los primeros simulacros y esa sensación de "no saber nada", los momentos de esperanza en los que te visualizas consiguiéndolo y escribiendo algo similar a esto, las mil lágrimas que se han escapado con rabia y tristeza, el dolor de tu espalda, los compañerxs que has hecho por el camino y algunas amistades que no se borrarán, la impotencia de ver una meta como imposible y plantearte renunciar, cada fallo en exámenes anteriores que llevas clavado en el pecho y en las sienes, tu admiración por quienes lo habían conseguido.

Ha merecido la pena. A pesar de las secuelas en la salud, en las amistades, en el bolsillo familiar, el tiempo invertido. ¿A pesar? ¡No! Desde luego que cada segundo ha merecido la pena. Aunque también siempre he querido dejarme muy claro que, aunque fuese mi sueño, aunque fuese la única forma de llegar a ser Psicóloga Clínica, esto no era lo más importante en la vida. Y ahora mismo, aunque pueda sonar jactancioso, os lo vuelvo a repetir. La salud, el amor, la vida cotidiana. Esas son las cosas realmente importantes (suena a tópico, lo sé). Y encontrar todas ellas en los días de estudio, de frustración, de dolor físico y mental, es lo que da sentido a que hoy por hoy, pueda disfrutar aun más de mi plaza. Porque la Residencia tampoco será todo un camino de rosas, desde luego, siempre tendré claras mis prioridades.

Celebrad los aciertos, aunque duelan los fallos. Celebrad lo aprendido, aunque pese la injusticia. Celebrad el camino, aunque la suerte no haya estado de vuestro lado. Explorad vuestros sentimientos, vuestras ganas, vuestro recorrido y vuestros límites también.

Podéis sentir alegría por compañeros vuestros, orgullo por exámenes muy buenos, satisfacción por la perseverancia y ganas de luchar. También podéis sentir tristeza, rabia, impotencia, frustración y envidia. Y podéis sentirlo todo a la vez. Porque sois humanos, porque estoy es muy muy muy duro y muy injusto y difícil. Todos los que hemos entrado nos lo merecíamos, pero muchos de los que se han quedado sin plaza, también. Y eso es así todos los años y sobre todo, en el PIR. Pasad vuestro duelo, coged fuerzas y no os precipitéis en vuestras decisiones ni actuaciones.

Los ganadores son los soñadores que no se rinden.

Psicóloga Interna Residente

lunes, 22 de febrero de 2016

¡Sigo viva!

¡¡Feliz comienzo de año!! Y es que para los PIRES, el año comienza después del examen. Vamos con retraso en vacaciones, fiestas, celebraciones y estaciones del año. Siempre he pensado que la fecha está mal puesta, que hacerlo en abril-mayo y empezar a trabajar en septiembre sería mucho más cómodo para todos, pero bueno.

He recibido varias peticiones para que escribiese por aquí y para que volviese a contar mi experiencia así como resumir mis recomendaciones. Sin embargo, este año he decidido esperar hasta tener la lista definitiva. ¿Por qué? Pues porque necesito desconectar. Necesito primero ubicarme yo a mí misma, ver mis propios resultados, descansar de la psicología (aunque eso sea imposible haciendo el Máster de Psicooncología y Cuidados Paliativos y estando de prácticas en el Hospital Universitario Niño Jesús) y, sobre todo, hacer un ejercicio de introspección.

De momento, tan sólo diré que el examen me pareció similar al del año pasado aunque quizás con más dificultad debido a la ambigüedad (y mala redacción) de las preguntas. En este año hay varias preguntas con dos opciones de respuesta correctas (sí, con bibliografía que apoya a ambas) y al final es un poco lo que decida la comisión pues todos podríamos tener razón. Lo hice bastante tranquila (aunque me dio un cólico en el examen y hubo una hora en la cual lo pasé realmente mal) y tardé más que en ningún otro, poco más de 4 horas (teniendo en cuenta que soy tipo flash en los exámenes y que normalmente salía a las 3 horas, para mí fue todo un reto aguantar sentada); intenté repasármelo todo una  y mil veces (gracias a ello vi que había pasado mal 3 a la plantilla) pero al mismo tiempo, no darle "vueltas de más" a ciertas preguntas (por cambiar una en el último momento, he tenido un fallo de más ejem). Salí contenta sabiendo que había hecho todo lo que había estado en mi mano, que tendría fallos tontos como todo el mundo pero teniendo la sensación de que el trabajo y el estudio sí que se iban a ver reflejados en el examen y que me había salido aun mejor que el año anterior. De momento, me quedo con eso: con mis aciertos, con mi mejora, con haber respondido bien por fin cosas que antes no me conseguía aprender y con haber mejorado también mi táctica de examen.

Os deseo mucha mucha suerte y, de momento, fijaos en los aciertos (que seguro que son muchos) y dejaos de martirizar con los fallos (que todos tenemos). Haber llegado hasta aquí ya es todo un logro.

Quienes me habéis preguntado por academias, os remito a mis entradas sobre mi primera y segunda experiencias pir (con Cede y Foco respectivamente) y os recomiendo el foropir en el cual podéis consultar todas vuestras dudas.

¡Que la suerte os acompañe!

jueves, 7 de enero de 2016

1 mes, 30 infartos.

Ayer hizo un mes: comienza la cuesta atrás (it's the final coutdoooown! tiroriiroo). Y HOY han salido los sitios de examen. Un mes= 30 infartos; una mezcla de emociones increíble: pánico, miedo, alegría, desasosiego, anhelo, ganas (creo que ahora mismo tengo las mismas de hacer el examen ya como de no hacerlo nunca jamás). Volver a saltar al ruedo, volver a ponerte a prueba, volver a enfrentarte a los miedos y a los sueños. Un pulso entre expectativas y realidad, entre esfuerzo y suerte, el último paso hacia la meta o el primero de una nueva carrera. Y corres y tu alrededor está borroso, tu corazón agitado, tus pulmones a punto de explotar, tus músculos ya no dan para más. Y no ves nada más que el final, ese momento en el que podrás por fin RESPIRAR, llorar de alegría y rabia al mismo tiempo, mirar hacia atrás y hacer balance.

Está siendo una de las cosas más difíciles que he hecho jamás (aunque no la que más, también he de decirlo). Es un trabajo silencioso, día tras día, que nadie reconoce y que no ve sus frutos. No es bonito, para nada. Te hartas. Te hartas mucho día tras día, sientes que no haces nada con tu vida y que esto jamás va a terminar. Te duele todo, te alejas de tus amistades, te pones de mal humor, dejas de realizar actividades que te gusta y, además, es complicado (aunque no imposible) compaginarlo con otros estudios y/o trabajo (aunque muchos  lo hacemos).

Pues seré una masoca pero también lo voy a echar de menos, Sí, como lo oyes. No, no me he vuelto loca (bueno, un poco, qué queréis, this is the PIR). Como he dicho, no voy a negar todo lo malo que el PIR conlleva: a nivel mental, social, físico, económico... Pero no sé si será un mecanismo de defensa, que se me ha terminado de ir la olla o que yo soy muy optimista, que también voy a echar de menos cosas (porque esto es un hecho, yo VOY A SER Psicóloga Clínica, más tarde o más temprano).

Voy a echar de menos el buen rollo con mis comPIRes, las locuras que nos dan y el apoyo que nos brindamos. El tener a tu lado a personas que te comprenden tan bien cuando sientes que pocas más lo hacen. Voy a echar de menos que Leo se me suba mientras estoy estudiando y me clave las uñitas ronroneando reclamando atención y que esté siempre siempre siempre a mi lado. Voy a echar de menos esa sensación al salir de la biblioteca tras un largo día de estudio y respirar, respirar el aire, sentirte a gusto contigo misma. Dar una vuelta tras todo el día y aprovechar una hora como si fueran 100. Las palabras de ánimo de quienes te quieren, estos cafés a media tarde con la mesa rodeada de papeles mientras ves afuera llover o estudiarte como nunca las Escalas Weschler para luego bajarte a la piscina y que sea el mejor chapuzón del mundo. Voy a echar de menos saber tantas cosas o sentir que sé tantas cosas, ver lo que he avanzado desde que hace dos años acabé la carrera y no sabía ni quién era Ladoucer.

No dejaré de disfrutar las pequeñas cosas, está claro y tampoco todo será de color de rosa.

Cuando lleguéis al sitio de examen veréis muchas personas. Opositores histéricos o catatónicos y familiares nerviosos y pacientes a su lado. Caras de cansancio, concentración. Respirad, respirad ese ambiente: puedes palpar el sueño común que tenéis todos vosotros. Mira tu nombre en las listas, ubícate en tu lugar. Puede que te sientas como uno más, que te abrume la cantidad de personas a tu alrededor. El otro día le dije a mi novio: "me siento como una hormiguita" y él me contestó "pero las hormigas levantan 10 veces su peso: eres fuerte". Somos unas súper hormigas :) Al salir, puede que llores, puede que estés cabreada o pletórica. Verás personas con pancartas, abrazos, besos, lamentos, jolgorio y fiesta. Haz lo que te salga del corazón, abrígate por quienes te quieren y están ahí esperándote y, por fin, DESCANSA. Aún no ha pasado todo, luego quedan los nervios revisando las preguntas en los foros o bien los esfuerzos por ignorar todo lo relacionado con el tema, la plantilla provisional de respuestas, las impugnaciones... También es un proceso duro, completamente diferente a lo previo, y vais a tener que manejarlo. Yo cada año lo he pasado de una forma completamente diferente, la verdad, no sé cómo será este.

Por último, tan sólo desearos suerte y fortaleza. De todo corazón, que el esfuerzo sea recompensado.

"Los ganadores son los soñadores que no se rinden".

GO!

#PIR #2MIR16 #FIR #EIR QIR #BIR

domingo, 1 de noviembre de 2015

May the force be with you

Ahora lo más importante de todo es la constancia, la rutina, arañarle horas al reloj y conseguir el objetivo del día. La segunda vuelta es realmente mortal, es una mezcla entre repaso y tener que continuar estudiando esas pequeñas y enormes cosas imposibles e importantes. Es una etapa de transición, la más dura, entre el comienzo y el final. Y entonces tú, lista de ti, te decides a estudiar Psicopatología JUNTO CON Psicoterapias en dos semanas. Así, porque sí, porque yo puedo y "tengo que relacionar conceptos". Y lo haces, no sabes muy bien cómo. Ajá, pero luego llega Evaluación: una semana para estudiártela. Y entonces, desfalleces. Porque no, porque las escalas Weschler a mí no me entran en 5 minutos (afortunados los que las domináis porque yo a Weschler le habría sacado a tomarse unas copas, de verdad). No puedes dejar eso de lado, no puedes VOLVER a fallar una pregunta de esas en el examen oficial. De modo que te tiras un día y medio con los malditos tests y ale, tu planing se va por la borda, se inmola. Y entonces, puedes reaccionar de dos formas:

-Oh Dios mío misericordioso, ¿qué he hecho? Aún tengo que repasarme todas las pruebas de Psicopatología y de Personalidad y la semana que viene DEBERÍA empezar con Evolutiva y claro, estoy absolutamente rendida y no, que la cabeza y el cuerpo no me dan para más.

-¡BIEEEEN! ¡POR FIN ME HE APRENDIDO LAS MALDITAS ESCALAS WESCHLER, POR EL AMOR HERMOSO! ¡LA HE CONTESTADO BIEN EN EL SIMULACRO! OLÉEEEEEEE. Bueno, ahora a meterle un poquito más de caña para acabar con Evaluación, pero no pasa nada si empiezo un día después Evolutiva porque habrá merecido la pena dejar de tener por fin este tipo de errores.

He de reconocer que con lo controladora, perfeccionista y obsesiva que soy, normalmente he tirado pr el primer tipo de reacción. Pero como ya he comentado en entradas anteriores, poco a poco he ido cambiando mi forma de afrontar el PIR por cuestiones de salud mental y física, así que esta vez, he seguido la segunda opción: bien, por fin, lo has conseguido, pensabas que era imposible y lo has conseguido.

Y aprovecho para hablar de algo muy ligado a este tema: los descansos. Vale, que sí, que siempre nos dicen que "los descansos son importantes" y espero que ninguna cabeza loca se dedique meses y meses a estudiar sin descansar un sólo segundo de su existencia. Pero luego llega la realidad, te sientes culpable, piensas en que "se te acumula el trabajo", que luego sí que tienes planes ineludibles (una comida familiar a la que no puedes faltar, un curso que estás haciendo, trabajo...lo que sea) que te van a restar tiempo de estudiar y que no puedes permitirte hoy tumbarte a la bartola. Bueno, pues dentro de las posibilidades reales de cada uno y cómo seáis con el estudio, yo sí que os recomiendo escuchar a vuestro cuerpo, vuestra mente y vuestro corazón. Igual que si estás deshidratado y necesitas beber agua, aunque tienes que hacerlo a sorbitos porque sino, te sienta mal. Pues esto es lo mismo. No es cuestión de que entonces coja la rutina contraria y te tires días y días sin hacer absolutamente nada y viendo la vida pasar, pero sí que a veces es necesario un parón. Esta semana en concreto he estado agotada físicamente, por problemas de salud, y mentalmente debido al área que me tocaba (Evaluación, por eso he hablado tanto antes de ella). De modo que el jueves todo mi organismo dijo: no puedo más. Y lo hice, descansé. Descansé un jueves,comiendo por ahí, tirada en el sofá con mi novio, viendo Anatomía de Grey. ¿Y sabéis qué? Pues que el viernes por la mañana me cundió como nunca. Estudié tres horas seguidas, hice un mini-descanso y luego, otras dos horas. Y luego la tarde, la dediqué a cosas del Máster. La sensación fue genial, de alivio, de superación, de motivación. Además luego recibí el feedback del simulacro y al ser bueno, me sirvió para aún más apoyar la decisión que había tomado el día anterior.

Nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Bueno, no, en realidad son los que ponen las preguntas del PIR, el Ministerio que oferta tal miseria cantidad de plazas y tal. Pero como eso no lo podemos controlar, como son entes abstractos que por desgracia, parece que van a seguir en la misma tesitura por los siglos de los siglos, tenemos que conformarnos con pelear contra nosotros mismos,¡nada más y nada menos! Tu capacidad de superación NO son tus pensamientos, tu vocación NO es tu resultado en un simulacro, tus conocimientos NO es el número en el que hayas quedado. Tú eres psicólogo/a, tú sabes más de lo que te crees, tú tienes empatía, tú eres una luchadora, tú eres perseverante, tú demoras  la gratificación y desarrollas tu capacidad de frustración, tú tienes la espalda llena de contracturas pero sigues sentándote a la silla día tras día.

Recuerda quién eres y...

May the force be with you!

domingo, 18 de octubre de 2015

La montaña rusa emocional.

El tiempo va pasando y pesando. Aunque seas la persona más optimista del mundo (como es mi caso) es imposible no sentir cómo los días transcurren, el momento se acerca, el pasado te persigue, los libros parecen infinitos y las horas se marcan bajo tus ojos. Y puede que te levantes radiante de motivación y entusiasmo, deseando comerte el mundo, cumplas todo el planing y descanses para comer orgullosa de ti misma y, de repente, cuando te tenías que volver a poner a estudiar, no puedes evitar "echarte un ratito en el sofá" y levantarte de mal humor y maldecir las tablas de Marino y sus contradicciones con Vallejo. "Y yo para qué me tengo que saber esto", "total, si luego darán por válida la que les dé la gana", "cómo narices he podido fallar esto OTRA VEZ ", "pero a ver, hombrecillos, por qué hacéis tratamientos y luego os enfadáis y hacéis cada uno el vuestro si son prácticamente iguales" y bueno, demás improperios y Pensamientos Automáticos Negativos (PAN) que circulan por mis sinapsis en ciertos momentos^^  Luego vienen los momentos de "pero qué estoy haciendo con mi vida, ¿de verdad quiero/hace falta TANTO que haga la residencia?"; esas dudas existenciales, al menos en mi caso, en realidad NO son dudas, son momentos en los que me gustaría justificar que me puedo rendir. La cuestión es que yo no me rindo, al menos no de momento, no puedo rendirme con algo con lo que sueño todos los días. Otra cosa es que necesite ir haciendo algo con mi existencia aparte de pegar el culo a la silla y que tenga otros intereses más allá del PIR (creo que el máster que comienzo en breves me va a ayudar mucho en eso) pero no, yo QUIERO Y PUEDO con el PIR.

Y entonces,¿qué hago con los momentos de desesperación y poca tolerancia a la frustración? Los "compartimentalizo". ¿Sabéis lo de "la hora de preocuparse"? Estudio, me pongo a hacer preguntas o esquemas y comienzo a concentrarme, poco a poco y cuando termino, si sigo con el ánimo por los suelos y con muchos PAN, dedico un ratito a pensar en ello y a recordarme por qué sigo aquí, echándole horas y valor. No me perdonaría que por estar cansada, desmotivada y agobiada, perdiese horas y horas y horas de estudio. OJO, esto NO quiere decir que siempre siempre dé el 100% de mí misma y que no haya días que le pueda echar menos horas por agotamiento mental y físico, pero al menos lo dejo pasar, dejo correr esas sensaciones y esos pensamientos porque son NORMALES, porque esto es muy duro y es una carrera de fondo y de velocidad también (estos meses es cuando empieza la velocidad). Porque soy humana, me pongo triste, me deprimo, tiro la toalla, me caigo, lloro, tengo pataletas y mis caprichos. También soy perseverante, luchadora y sé a por lo que voy, soy consciente de mi meta y mis posibilidades. Y también tengo memoria y miro hacia atrás y aunque veo lo fracasado, también veo lo conseguido y lo avanzado.

Confiad, confiad en vosotros que habéis conseguido lo que os habéis propuesto, que habéis terminado una carrera y que os habéis embarcado en este viaje por algo. No os comparéis, cada situación y cada persona es completamente diferente. Yo creo que a veces las redes sociales nos hacen un flaco favor porque, por lo general, solemos poner los momentos "alegres" y no hacemos eco de los malos momentos (aunque bueno, también hay gente que parece que se desahoga con el ordenador y cuenta toooodas y absolutamente tooodas sus penurias jeje) . El caso es que nos dejamos llevar por la fachada, nos dejamos llevar por los netas, por la forma de hablar de alguien, por la cantidad de cuadritos y apuntes hechos a ordenador que tenga, por las fotos que tenga de fiesta, por el percentil, por la personalidad que muestra... Eso no tiene nada que ver con vosotros ni nada que ver con vuestro examen. Dejadlo de lado, centraos en vuestra rutina y nada más.

Y... montaos en esta montaña rusa emocional. Comprad el ticket y repetid una y otra vez, aprovechad las subidas y respirad en las bajadas, coged impulso y antes de lo que parece, llegará el final. Pero tampoco dejéis que el precio condicione vuestras vidas, cada uno sabe lo que realmente merece la pena. Yo seguiré aquí mientras así sea.

jueves, 3 de septiembre de 2015

El PIR ni rima ni me abandona.

El PIR es muy duro, ya lo sabemos. Lo repetimos día tras días, nos quejamos, nos frustramos, lloramos... otras veces, ironizamos y nos reímos de nuestro amor repentino por los posits o por sentirnos raros por vestirnos con ropa de calle para el día del examen después de meses en pijama.

El PIR puede hacer que nos replanteemos muchas cosas en nuestra vida: ¿es esto lo que quiero realmente hacer? ¿cuánto tiempo durará? ¿cuánto aguantaré? ¿debo continuar? Día tras día, nos esforzamos. Hay veces que nos levantamos pletóricos de alegría, optimistas porque ayer conseguimos terminar área y porque vimos Anatomía de Grey y nos acordamos de cuánto queremos trabajar en un hospital y convertirnos en Psicólogxs Clínicxs y, por qué no, ligar con neurocirujano buenorro (sí sí, sé que muchxs lo hacéis, ahora no miréis para otro lado). Hay otros momentos, en cambio, en que nos venimos abajo, no nos vemos capaces y pensamos: ¿para qué? ¿de verdad es esto o nada? Digamos que nuestrO estado de ánimo tiene ritmos propios, desde ultradianos a circadianos, que fluctúan a veces sin saber muy bien el porqué.

Pero el PIR también es un compañero fiel. El conocimiento, los apuntes, los otros PIRados... siempre están ahí. Si fuera llueve y hace un frío horrible, tú estudias calentito en casa tomándote un té (o tropecientos, según). Si fuera hace mucho calor, tú estudias con aire acondicionado (en mi caso, en la biblioteca). Después de estudiar 8 horas, te das una vuelta al final de la tarde que te sabe a gloria. Si has discutido con una amiga, los tratamientos de la depresión no te abandonarán. Apagas el móvil y lo guardas en un cajón bajo llave en el otro extremo de la casa y, en el descanso, vas corriendo a buscarlo y ves un mensaje de ánimo de tu novio o un friki chiste malo en twitter. No te entran las edades de las odiosas escalas Weschler (maldito seas, querido) y te desahogas en facebook con tus comPIReros que te mandan veinte mil trucos divertidos para aprendértelas. Si lo has dejado con el novio, te secas las lágrimas y te concentras en luchar por tu sueño y repasas la teoría de los cinco grandes (aunque en los descansos llores desconsoladamente). Si tus padres te han puesto histérica perdida, repasas evolutiva y piensas en bebés chupándose el dedo (ains, esas reacciones circulares primarias tan adorables^^).

El PIR te hace demostrarte a ti misma que puedes hacer cosas excepcionales y no me refiero sólo al gran esfuerzo intelectual que conlleva. Puedes sacar lo mejor de las peores situaciones, aprendes a disfrutar más de cada instante, a animar a tus compañeros aunque tú tengas también el corazón en un puño... y siempre vuelves al PIR.

A veces, miro mis coloridos apuntes; rosa, verde, amarillo... Cada línea, asterisco, fluorescente con su significado concreto ( y ay del pobre que me pille el día que se me ha acabado el subrayador de cosas importantes, ejem). Las libretas de tratamientos con sus tablas de eficacia, sus exclamaciones al lado de "EH ESTO LO FALLASTE". Horas de esfuerzo, de creatividad y dedicación. El olor de los apuntes recién impresos, esos cientos de posits de diferentes tonalidades que se amontonan en un rincón del escritorio (aunque acabemos usando siempre los amarillos que son los que mejor se ven), el dedo lleno de motas de bolígrafo (en serio, nos duchamos aunque no lo parezca), abrir el simulacro impoluto en blanco y respirar, machacarte porque has vuelto a fallar esa pregunta odiosa sobre los tratamientos del asma. Integras todo eso en tu rutina, forma parte de ti y te das cuenta de que eres feliz. Sí, lo eres. Lo eres aunque llores, aunque maldigas, aunque tengas el pelo sucio y las gafas torcidas, aunque estés harta de madrugar, aunque pienses que nunca jamás podrás aprenderte todos los nombres de los fármacos, aunque te duela el culo y más que netas estés ganando kilos, aunque no recuerdes la última vez que te pusiste tacones, aunque la mayor alegría del día haya sido el paseo de vuelta de la biblioteca. Aunque, aunque, aunque...

Y el PIR, siempre ahí y nosotras, ahí para él.

Persistiremos
Insistiremos
Resistiremos

¡¡ AU AU ESPIRTANOS !!

jueves, 2 de julio de 2015

Brotes de locura varios durante la preparación PIR

Como ya dije, el primer año que me presenté a la oposición (4 meses de estudio), me encerré completamente en mí misma. Apenas hablaba con mis amigxs, no me metía en las redes sociales, desconecté el móvil... Me comí casi yo solita todos esos nervios que se agarraron a mi estómago como monos a una liana. Esta segunda vez, al tener la expectativa de un año por delante (siendo imposible aguantar tanto tiempo en ese estado), decidí cambiar completamente y dar rienda suelta a mis sentimientos y brotes psicóticos varios. De esta forma, me desahogué bastante por las redes sociales y con amigxs y compañerxs de fatigas PIR; de hecho, algunxs de estos últimxs llegaron a escribirme para darme las GRACIAS por haber sido así, por haberles alegrado los días desde la sombra, en la distancia, pero muy juntxs en nuestro sueño.

Así que he decidido hacer una pequeña recopilación de aquellas pequeñas locuras que se me fueron ocurriendo (de verdad, no me juzguéis por ellas) y así cambio un poco el tono que estaba tomando últimamente el blog: melodramático.

Aquí van algunas de  mis pequeñas aportaciones al mundo de los payasos!

Propósitos de nuevo año, venga:
1. Tocar un pie sin poner cara de asco.
2. Hacer ejercicio sin sudar.
3. Casarme con un pimiento de padrón. Que pique.
4. Grabar un disco con lo que canto en la ducha.
5. Conseguir que mi ordenador sobreviva todo el año.
6. Leerme sólo un libro cada vez.
7. Hacer la croqueta y rodar por todos los parques y colinas de Madrid.
8. Ir a una playa nudista. Volver a hacer la croqueta.
9. Comer más croquetas.
10. Inventarme un paracosmos. Pero no como en Criaturas Celestiales. O sí.
11. Ser menos bipolar.
12. Adorar más la bipolaridad.
13. Ponerme bien las zapatillas por las mañanas.
14. Aprender a contar los meses del año.
15. Los disléxicos también somos persianas.

                                          (Con este collage felicité el año nuevo)

https://www.youtube.com/watch?v=YxQjdB-rHmE
(Hice un baile tipo esto en Nochevieja... tras verlo por internet y escuchar a Rafael, me animé finalmente a salir un poco por la noche^^)


"Lo llamaron PIR porque "puto infierno" era demasiado largo"


                                      (Tal cual. Y porque no se ve bien mi moño "nido de cigüeñas")

"No me va a dar un infarto.
Repito, no me va a dar un infarto.
Soy una ameba y todo me da igual.
¿Las amebas sienten?
Soy un croqueta, mejor.
Comedme.
Puta locura de mes cawentó."



"Por increíbles caminos e innumerables fatigas me he abierto camino hacia el castillo, más allá de la ciudad de los goblins, para recuperar al niño que me has robado. Porque mi voluntad es tan fuerte como la tuya y mi reino igual de grande. ¡NO TIENES PODER SOBRE MIIII!"
Emoticono heart

GRACIAS (esto me lo escribió una preciosa amiga del PIR)

"Definitivamente, se acerca la hora. No creo que vuelva por aquí hasta el lunes. Os agradezco de todo corazón las muestras de cariño y de apoyo de estos meses y estos últimos días. Voy a ser psicóloga clínica, cuando sea, pero lo voy a ser. Y no olvidaré jamás todo lo que he aprendido en este tiempo. Lucharé cada día por seguir esforzándome en ser la mejor psicóloga clínica y la mejor persona que pueda llegar a ser.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS Emoticono heart
Poco a poco, os iré contando, tras digerir todas las emociones y dormir 20 horas seguidas.
QUE LA FUERZA ME ACOMPAÑE."

"Recuerdo en mi antigua casa que mi vecino de enfrente siempre estaba estudiando. Se pasó años con libros gordísimos encima de la mesa,todo el día,y con su gato al lado. Parecía que no hacía nada. Ahora soy yo la que está tras la ventana. La única diferencia es que en mi caso también me ven haciendo yoga y bailando."

                                          "Levantaos antes y no durmáis siesta". Cabrones. 
                                                    (El día antes del examen)

"Dentro de poco empezaré a ulular como no duerma un día 14horas seguidas como hacía en la carrera... aaaaay, qué tiempos aquellos sin clase los viernes *.*"

"RT si le dais a las Bzd y FAV si estáis con betabloqueantes.
Un abrazo a quien esté con ISRS.
Ingreso urgente para quién esté con Risperidona.
Ya sé que esto no es Twitter."


"Mis planes para mañana son:
Levantarme pronto y repasar hasta donde llegue hasta las 3.
Y mandar los manuales a tomar vientos.
Hacer la croqueta.
Tirarme de los pelos.
Comer todo lo que pille por casa.
Bailar.
Caminar.
Afiliarme a una secta.
Jugar con los gatos.
Hacerme las ingles brasileñas y gritar "JODERRRRR"
Cojo un libro, lo tiro por el retrete...
LO QUE SEA CON TAL DE DISTRAERME."
(Dos días antes del examen)

"Cómo es posible que me sigan saliendo pecas nuevas estando en invierno y sin apenar salir de casa de día.
Creo que si viviese en Egipto,por ejemplo, sería una gran y única peca gigante."

"Todo el mundo habla de que hay que perseguir los sueños y ser valiente. Y normalmente,tú te imaginas dando la vuelta al mundo o escalando el kilimanjaro. Pero tus sueños también puede consistir en cosas mucho más simples pero incluso más difíciles. Irte y dejarlo todo es sólo cuestión de eso, pero cuando tu sueño consiste en estudiar por tiempo indefinido porque crees de verdad en algo... eso es peor. Pero aquí estoy, cumpliendo mi sueño. Para vosotros quizás sólo soy la loca que se va a por lo más difícil, que ya no sale, que sacrifica sus años mozos, que está en casa viviendo de sus padres, que pone tonterías por facebook y que no hace otra cosa más que estar en casa y estudiar. Pero yo, ahora, estoy viviendo mi sueño. Aunque no lo parezca,lo estoy haciendo. Siempre he querido ayudar a los demás y más concretamente, hacer el PIR. Y podría no estar aquí. Podría haberme quedado ciega o haber resistido mucho peor la presión. Pero aquí estoy, enfrentándome a este reto que me mantiene viva y en la senda hacia la meta final. He aprendido muchísimo, no sólo de Psicología. El miedo camina a mi lado como un compañero más, pero es la esperanza quien me dirige. Y las ganas por aportar mi granito de arena al mundo. Pero que quede claro que este camino también es parte de mi sueño, por mucho que sea una quejica y por mucho que lo pase mal a veces. Aguantar mental y físicamente esto es algo que me vuelve a recordar que mi fortaleza no la dictan unos análisis de sangre. Y cuando salga del examen, quizás me quede dormida debajo de un árbol como me pasó en selectividad; quizás la semana siguiente tenga de nuevo análisis y médicos. Pero dará igual, habré cumplido parte de mi sueño. No podría vivir sin esto igual que no podría hacerlo sin respirar,mis pastillas o escribir. No puedo. Todo esto,fácil y difícil, forma parte de mí.
Saque o no saque plaza, seguiré viviendo mi sueño y luchando por mi meta. 
Como me dijo mi médico: "tú tienes la mente clara y fuerte, es lo importante". Y aunque la mente a veces se derrumbe, la mía ha pasado por cosas peores y lo hará aun más. Esto no es nada.
¡Vamos!"


"Hacía tanto que no me levantaba tan pronto que a mi padre le ha parecido más plausible que aún no me hubiera acostado y me ha dicho: "acuéstate ya,¿no?"


"El próximo sábado saldremos miles de jóvenes a las calles, con ojeras kilométricas, pálidos, con temblores, logorrea. Quizás alguno vaya en pijama.
Tranquilo, no somos zombies ni drogadictos ni nada por el estilo. Somos opositores.
Es posible que durante la noche, también los encontréis ocupando los bares de las ciudades, a ratos lloriquendo y a ratos hipomaníacos, con una tabla de chupitos sobre la mesa pero incapaz de tomarse más de dos porque llevan tantos meses estudiando que con media caña, se emborrachan.
Y el domingo, habrá que digerir la resaca emocional. Ozú.
Pero todo habrá terminado...¡POR FIN!
¡ÁNIMO, ESPARTANAS!"

"Hola.
Queda una semana. Este es mi estado.
Absténganse de preguntar qué tal lo llevo. Lo llevo mal bien regular arriba abajo hipomaníaca depresiva up down black white. ¿Me entendéis?
Este año he conseguido no romperme ninguna costilla, pero para compensar, tengo infección riñonil que se dice.
Quiero acabar ya ya ya ya ya. Y al mismo tiempo, que no llegue nunca.
La relación más larga que he mantenido ha sido con el PIR y mis queridos Belloch, Vallejo, Marino, Carlson, Stahl... Emoticono heart Es una relación tortuosa, de amor y odio. Me han puteado mucho, pero también me han enseñado como los que más. Por las cosas que se quiere de verdad, se lucha sin importar el cuánto y el cómo. Y aquí estoy, sin rendirme. Este es amor del bueno Emoticono colonthree
Quiero pacientes y no gente borracha contándome sus movidas cuando salgo por la noche, por fa.
Quiero ayudar y hacer de mi vocación mi profesión. Que yo sería igualmente feliz estudiando literatura, cocinando o siendo paseadora de perros, lo digo en serio. Pero me metí en este mundo por algo y ese algo, vale más que nada. Así que bueno, tenemos una mierda de ratio y una mierda de reconocimiento social, pero aquí estamos porque tenemos algo dentro que nos impulsa y no nos permite dedicarnos a otra cosa.
Ale.
Ya me he puesto moñas.
Lo dicho, estoy fatal.
Tic, tac."




"Sigo estando en adopción.
Edad:23
Carácter: loca pero cariñosa.
Tamaño: quiero creer que llego al 1,58.
Cuidados básicos: aguacate, pimientos de padrón, champiñones, garbanzos y helado. Y camisetas de grupos de rock para dormir. Y un libro en la mesilla de noche.
Se traslada a todas partes. Preferiblemente, sitio con costa."

"Adóptame.
Sólo requiero abrazos y helado"

"Me comen las cosas. Y la estantería hasta los topes. Y también se me ha caído el peine al váter. Jó."

"Cosas que me pasan cuando estoy nerviosa:
1. Meo mucho. A todas horas. No paro de mear.
2. Canto. Mucho y mal. Canto hasta estudiando.
3 . Me obsesiono con el pelo. Y me lo corto. Y me hago destrozos. Así empecé a tener flequillo hace ya años. Poco a poco, domino la técnica y no se nota tanto jiji.
4. Tengo calor todo el maldito rato y salgo a la terraza medio en bolas. También se me olvida que tengo vecinos y que me ven medio en bolas, pero no pasa nada.
5. Odio profundamente a mis vecinas de arriba. Cojo el palo de la escoba y aporreo el techo mientras les grito cosas que una niña fisna no debe gritar.
6. Me indigno mucho y con todo y discuto constantemente con el telediario.
7. Me vicio a series.
8. Les cuento lo que estudio a los gatos. A mis padres. A los peluches.
9. Hablo. Mucho. Más de lo normal y ya es decir. Y utilizo palabras raras relacionadas con el tema de mi nerviosismo.
10. Bailo canciones horteras, emocionadísima. Y se me vuelve a olvidar que tengo vecinos que me ven. Pero sigue sin pasar nada.
11. Como cosas que no comería en otras situaciones. Me apetece mucho helado de fresa y regaliz.
12. Mi pelo es una maraña. Moño arriba, moño abajo.
13. Me río mucho, por cualquier cosa. Y también lloro, por cualquier cosa.
14. Amanezco dada la vuelta en la cama, sin sábanas y con al menos un gato en la cara. Bueno, lo del gato es siempre.
15. Hago dibujos todo el rato.
16. Soy pesada.
17. Ahora te quiero. Ahora no. Ahora hazme caso. Ahora no quiero hablar. Joder, por qué no me quieres. Hazme caso. Bah, vete a la mierda.
18. Me quedo afónica.
19. Trasnocho.
20. Escribo gilipolleces como esta."



Mi padre: "Feli,te noto un poco como enloquecida y desquiciada".



"Penúltimo lunes antes del DÍA con mayúsculas. Tengo el culo hecho Pepsi cola.
Y por fin, habrá tiempo para dormir, ver pelis y series, escribir, pintar, hacer manualidades varias, rebozarme por el parque, comer croquetas, caerme de culo doscientas veces con los patines, llorar, reír, hacerme una bola de bollo de crema calentito en la cama con los gatos y no salir de ahí en todo el día, ir a ver las nuevas expos que tengo pendientes, hacer magdalenas en cantidades ingentes para los cumples que se avecinan, rascarme la cabeza, salir a correr, volver a peinarme (bueno, no sé) y...esperar con gran ilusión los cambios que se avecinan.

PD: también me apetece trepar a un árbol. Y tocar la guitarra malamente, como siempre,para joder a mis vecinos muajajaja."

"Cuando opositas, descubres una gran y cruel verdad: sí,los bolis bic también se gastan"

"Mis propósitos van viento en popa: he conseguido ponerme las zapatillas bien a la primera DOS veces consecutivas. Superad eso."


"Estado mental actual: vamos tirando. ‪#‎PIR‬"

"¿Qué es lo primero que una disléxica al levantarse por las mañanas?
Ponerse del revés las zapatillas."

(Como podéis comprobar, las disléxicas también obviamos predicados)


"Hablar con tu mejor amigo de cosas serias haciendo continuas referencias a Harry Potter, El Señor de los Anillos, Los Simpsons y Star Wars y sentirte más comprendida que nunca." (Pablito, esta va por ti^^)




¡¡¡ESTAMOS PIRADXS!!!

martes, 14 de abril de 2015

¿Qué quieres ser de mayor?

-¿Qué quieres ser de mayor?
-Quiero cuidar a las personas.

Después de un año y medio preparándome la oposición, a veces me olvido de hasta dónde he llegado. A veces, sólo a veces, me frustro y me martirizo pensando en "el tiempo que estoy perdiendo", por la impotencia y la incertidumbre de "cuándo llegaré a mi meta". A veces, pienso que me he equivocado. A veces, pienso que sería igualmente feliz haciendo cualquier otra cosa. A veces, olvido las noches que pasé en el hospital deseando dejar de ser la paciente para ser la profesional. A veces, subestimo el esfuerzo que hice sacándome segundo de bachillerato en un mes. A veces, no recuerdo que hice un pedazo de selectividad y que yo, sí, yo, elegí Psicología por encima de todas las demás cosas. A veces, peco de soberbia y prepotente pero, también a veces, peco de hacerme pequeñita, de minusvalorarme y acobardarme.

A veces, me parece irreal la seguridad con que puse "Psicología en la UCM" en el formulario de inscripción; yo solamente quería poner esa opción: era MI opción, la única válida. A veces, olvido el cosquilleo en el estómago cuando tuve mi primera clase en la facultad (Estadística,¿qué tiene que ver esto con la Psicología? y aún así, me encantó). A veces, lloro de tristeza y necesito recordar que también lloré de alegría el primer día que tuve prácticas en el hospital. A veces, olvido a mi primera paciente en solitario (Ángela); no, miento, a ella nunca la podré olvidar. O cómo se me caía la baba con el nene de 3 añitos mientras lo evaluaba a través del juego. La enorme emoción y curiosidad en las sesiones clínicas, aprendiendo de los mejores, pensando, reflexionando, intercambiando hipótesis e ideas. Los cursos, los libros, los documentales, las películas, los testimonios.

No, no, no. ¿Cómo voy a poder olvidarlo todo? ¿Cómo puedo siquiera pretender fingir que esto no es lo que quiero hacer? Cómo hacer para no emocionarme, para no ser empática, para que no me guste escuchar. Sería mucho más fácil que esto no me gustase, que no tuviera esta vocación que no sé de dónde narices me viene. Mi vida podría ser mucho más ligera, liviana, sencilla. Podría no querer ser Clínica ni hacer Psicooncología. Podría no querer escuchar lo mejor y lo peor del ser humano, podría no acompañar al sufrimiento, darle la mano y andar con él por el camino. Podría, en definitiva, no ser yo.

Pero aquí estoy, recordando. Recordando por qué, desde siempre, he querido hacer y ser esto. Que por mucho que quieras olvidado, lo que llevas pegado bajo la piel es imposible de ocultar.

Quería ser Psicóloga, quería ayudar a los demás. Quería. Y ahora, lo soy: soy Psicóloga. Aún me da miedo decirlo, aunque ya terminé la carrera en el 2013. No me parece lo mismo decir "he estudiado Psicología" que "soy Psicóloga". Pero lo que soy, con todas y cada una de las letras, es lo que siempre he sido y he tenido que ser. Y seré Psiconcóloga. Al menos eso, tiene fecha. Y, por fin, seré Psicóloga Clínica. No sé cuándo, pero lo voy a ser, no hay duda en ello. Ninguna. Y seguiré siendo, cada día de mi vida, porque nunca se termina del todo, porque siempre hay algo nuevo en tu interior y en los demás.

Seguiré esforzándome cada día, Me esforzaré en el máster, me esforzaré en el PIR, me esforzaré en la residencia, me esforzaré cada segundo con cada paciente, me esforzaré con mi familia, me esforzaré con mis amigos. Me esforzaré conmigo misma. Y nunca jamás, olvidaré todo lo que me he esforzado y tampoco todo lo que no he luchado y podría haber hecho. Porque cada mínimo paso, cada quiebro, cada curva y bache, todo ello, me ha llevado a estar hoy aquí: soy Psicóloga.

miércoles, 18 de marzo de 2015

¿Hay alguien ahí? Crónica del post-PIR o la vida misma.

¿Estoy siquiera yo ahí?

Los cientos y picos siguientes a los privilegiados y afortunados de la plaza, estamos a la sombra. Unidos, uña y carne, en el ánimo mutuo, el recelo, la tristeza, el anhelo, el sueño. El sueño. Por encima de todo, el sueño. Nuestro sueño. Hacer el PIR no es un paso "natural" para lxs psicólogxs, no es un trámite más. Solamente, para aquellos que queremos hacer la especialidad de Clínica y la queremos ejercer de forma legal. Y la mayor parte, no lo conseguimos. Algunxs, no "lo conseguirán nunca" (no me quiero incluir en ese grupo aún).

Esta convocatoria ha sido rara, muy rara. Un examen sin un sólo criterio diagnóstico, ni una pregunta de Psicoanálisis... aún no hemos entrado a valorarlo del todo, pero ha sido raro. Ni más ni menos difícil, pero sí diferente. De repente, no sé cuántas preguntas de Psicopatología de la Afectividad. Ale, porque sí. Que eran esos temas que "te los miras por encima porque cae una pregunta cada muuucho y además, hace muuucho que no cae ni una pregunta". Zassssssssca. Que te las sabes, pero ya te descoloca un poco. Y luego, fallas la más fácil de Reserva pero anulan la que veías "obvia". Eso sí te han corregido bien el examen en el Ministerio las DOS veces que se han equivocado (gracias por aumentar nuestra agonía^^).El caso, que ha sido raro.

 Salí del examen tranquila y contenta. Dominaba muchas cosas que el año pasado, ni me sonaban. Sabía que tendría fallos tontos, pero me arriesgué al máximo y dejé sólo 3 en blanco (¡mi objetivo era dejar menos de 6!). Comienzan los compis por el foro a corregir preguntas. HORROR, voy contracorriente. Se ve que mi cerebro funciona al revés que el de la mayoría porque aquellas en las que hay controversia, he contestado casi en solitario. Bien, vamos bien. En fin. Sale la plantilla del ministerio y...oh, Dios mío, oh... hablo con compis, miro listas... según todas las quinielas estaría... ¡¡de las primeras!! Vale, vamos a intentar ser cautos... Quizás tan tan arriba no, porque este año puede que suban las notas pero...¡dentro seguro! Intento no hacerme ilusiones pero me las hago y me las hacen. Y lloro. Y grito. Procuro mantener la calma pero me es imposible, estoy rozando mi sueño con la yema de los dedos. Una diminuta parte de mí sigue teniendo muuucho miedo, pero me animo a dejarme disfrutar por una vez de la experiencia después del horroroso enero que pasé. Comenzamos a hacernos nosotros mismos la listas provisionales en el foro y...¡sigo dentro! Algo más bajita que años anteriores pero..¡dentro! Y de repente, HOSTIAS, ¿de dónde sale toda esta peña? ¿¿608 puntos?? ¿HOLA? Y me voy quedando en el límite. Voy perdiendo las esperanzas. Como dije, razono al contrario que la mayoría y en eso, nunca salgo beneficiada en las impugnaciones (el año anterior, no subí ni un mísero puntito). Me dicen que no me rinda, que mantenga la fe y yo repito que, simplemente, soy realista: ¿por qué seguir sufriendo hasta el final? Y, efectivamente, no subo ná de ná con las impugnaciones. TOMA YA. Me voy a quedar a poco, me voy a quedar a poco... con mis 184,67 netas, mis 194 aciertos y mis 3 en blanco...¡me voy a quedar a poco! Otro año más. Otro año más para mi espalda, para mi cabeza, para mis ojos, para mi cuerpo y mi alma. Y encima, retrasan la salida del número de orden. Yo sólo quiero descansar, dejar de pelearme con la gente que me dice "la esperanza es la último que se pierde" (cuando yo quería darles con un cazo en la cabeza, nos os ofendáis amigxs y familiares si leéis esto).

Llega el día. Mi número: 203. Ya está. Por fin. Ya había llorado todo lo que tenía que llorar, ya había pasado mi duelo. Estaba preparada para la tristeza; sin embargo, no estaba preparada para otro sentimiento que, por lo general, me es ajeno: la envidia. Sí, lo reconozco, tengo envidia. Y siento una impotencia profunda: he hecho todo lo que podía hacer y lo que pensaba que debía. Y por cierto,¡olé qué notazas! El número 118 de este año (nota de corte para el turno normal) es prácticamente la misma nota que el número 1 del año pasado :) el último tiene 578 puntos (si no estoy mal informada).

Así que intento no pensar en la Psicología, no hablar de nada de ello. Pero forma parte de mí, la elegí, es mi vocación, no es simplemente una profesión.. de modo que comienzo a replantearme toda mi vida. TODA. Todos mis valores, mis convicciones, mis deseos, el camino que he recorrido y por qué estoy aquí. Comienzo a hacer cambios, aunque cada semana es un palo que me vuelve a dejar la cabeza un poco gacha; de todas formas, aquí sigo,¿no? No me voy a dejar la salud y la vida estudiando, lo tengo claro; como me dijo mi médico el día que supe el número: "sigue persiguiendo tus sueños pero recuerda que tú vales mucho más que para un PIR". Creo que son las palabras que más me han servido de todas las que he ido oyendo y leyendo estos meses.

Me he querido convencer de que NO quiero hacer esto, de que no me hace falta ser Psicóloga Clínica ni hacer la Residencia. Pero es que voy al hospital a urgencias y me entra un cosquilleo en el estómago que no puedo evitar; las mariposas cabalgan a sus anchas por mí cuando oigo algo sobre un nuevo tratamiento para la esquizofrenia o cuando me piden consejo sobre el TLP; que la emoción se me atasca en la garganta imaginando una interconsulta en Psicooncología. En conclusión: estoy enamorada de la Clínica. Leo las reflexiones de mis compis que han sacado plaza (no sólo del PIR) y aunque se me bañan los ojos en lágrimas y vuelvo a sentir esa (puñetera) envidia.. siento que ese es mi destino. Nací para esto. Nací para estar en una consulta, para escuchar a los demás, para aprender y luego, no aplicar nada a mi vida (o sí, quién sabe). Nací para madurar en una profesión que es dura, que te va dando de leches con la realidad del sufrimiento y la esperanza humanos, como el cuero deja atrás su blandura.

Tengo muy claro que quiero esto. Todo lo demás: ni idea. Pero sé que quiero esto, sé por qué estudié Psicología, sé por qué quiero hacer el PIR. También sé lo que no quiero: rendirme, conformarme, amargarme, malgastarme, echarme a perder. Menos es nada,¿no? Ya lo dije: mi relación más larga, ha sido y es con el PIR, con sus Vallejo, Belloch, Marino, Caballo, Ballesteros... sus criterios DSM y CIE, su farmacología, su disonancia cognitiva, sus teorías jerárquicas de la inteligencia, sus Cinco Grandes... hasta lo que no me gusta, me encanta. Es una verdadera relación de amor y odio, de altibajos, de reproches y malas caras pero, sobre todo, es una relación de vida al completo. VIDA. Aunque vosotrxs me veáis "parada", todo el día estudiando "sin hacer nada". Esto es mi vida, es mi sueño. Cada día que paso sentada, horas y horas, estoy cumpliendo un sueño y probándome a mí misma que puedo hacerlo, contra todo pronóstico y contra todo consejo. Que mi médico me dijo : "¿estás segura de que quieres hacerlo?" y no dudé ni un segundo en contestar..

Aún no tengo del todo fuerzas para volver a empezar y de momento, los palos en diferentes formas y con distintos disfraces, siguen llegando. 2015 está siendo tela telita tela marinera. Y navegaré sobre olas y tempestades, yo soy dueña de mi propio timón. No pretendo ser el colmo del optimismo, aunque por lo general suelo serlo. Pero hoy no, hoy reconozco que esto es muy duro, que esto duele, que esto no es fácil, que esto no es lo que esperaba, que estoy cabreada y agotada, que esto ofuscada y triste. Todo eso, lo hago mío. También digo que merece la pena. AHORA, HOY, EN ESTE MOMENTO. Esta mereciendo la pena, aunque mi sacroilíaca opine lo contrario (pues tú te callas, que aquí la que manda soy yo, ya nos apañaremos tú y yo para estudiar este año).

Estoy dolida, pero a cabezota no me gana absolutamente nadie.

Comenzamos en breves, nuevo reto: 200 aciertos,  3 en blanco.

¡GO!